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Aguamontaña: Los pueblos del siglo XVI
 
Federico Fernández Christlieb
   
   
     
                     

A penas terminada la guerra de conquista contra los nahuas, los españoles se enfrentaron a la necesidad de organizar el territorio para poder dominarlo y administrarlo de manera ventajosa. Ante la dificultad  de imponer la forma de gobierno española, se sirvieron de la estructura política que ya existía en Mesoamérica y cuya unidad territorial más elemental fue denominada "pueblo de indios".

A los ojos de los europeos, el pueblo de indios tradicional, llamado por los naturales altepetl, constaba de un territorio dividido en barrios o calpolli, de un tlatoani al que los españoles llamaron cacique, de un tianguis identificado como mercado y de un templo piramidal consagrado a un dios protector. Los conquistadores se sirvieron de estos asentamientos bien jerarquizados para congregar a las poblaciones indígenas y organizar el trabajo forzado así como la evangelización y el tributo. En el lugar del templo que consideraban pagano, obligaron a construir una iglesia o un convento y ordenaron trazar de nuevo las calles de manera rectilínea para ordenar la vivienda y los nuevos edificios públicos. Asimismo convirtieron al cristianismo a la jerarquía indígena y le asignaron cargos políticos de dirigencia con el objeto de controlar eficazmente a la población nativa.

Sin embargo, para los nahuas que habitaron esos pueblos de indios, la noción original de altepetl era mucho más amplia que sólo el casco urbano: la palabra significa literalmente agua (atl) y montaña (tepetl) y su glifo, recurrentemente inscrito en los códices, muestra un cerro del que puede descender un río. Así, el altepetl implicaba también la asociación de la población y sus construcciones a la existencia de un monte sagrado que los proveía de agua, leña, animales de caza, hierbas medicinales, frutos y otros bienes materiales y espirituales. El monte sagrado era, entre otras cosas, la  morada del dios tutelar y el origen geográfico de donde venían las características humanas de quienes aún no habían nacido. De este modo, el hecho de que los con quistadores permitieran a los indios seguir viviendo en altepetl implicaba para éstos conservar casi intacta su espacialidad sagrada.

Evidentemente, un cerro de tal  importancia que sobresalía entre todos los de sus alrededores, era marcado físicamente por la población favorecida. Muchos de estos cerros presentan todavía labrado en sus laderas y pinturas en sus cuevas a las que los indios acudían con ofrendas en procesiones celebradas en fechas específicas. Las cuevas tenían además un importante papel por ser el origen más visible de las fuentes de agua y el recordatorio del origen mítico, es decir, del monte primordial de cuyas entrañas habían salido los hombres.

Con horror, los frailes vieron en las procesiones, que se encaminaban desde el pueblo hasta la montaña, el signo de prácticas idolátricas. En unos casos destruyeron los adoratorios de las cuevas y reprimieron con violencia y hasta con muerte a quienes eran sorprendidos rindiendo culto a los antiguos dioses, pero en otros casos optaron sabiamente por sustituir las imágenes paganas por iconos cristianos. Muchos de los mapas elaborados por indígenas durante el siglo XVI ya presentan objetos cristianos, como cruces o iglesias sobre el glifo del altepetl.

Estas representaciones cartográficas elaboradas en su mayoría para esclarecer ante los españoles los límites ancestrales del altepetl y por ende, las tierras que pertenecían al pueblo de indios, constituyen verdaderos testigos del mestizaje iconográfico. Por un lado son reconocibles en ellas la traza española, la iglesia cristiana y hasta una cierta perspectiva renacentista, mientras que por otro aparecen elementos del imaginario prehispánico tales como los caminos marcados por huellas de pies descalzos, los ríos delineados con volutas, los nombres de los políticos principales dibujados como tlatoque y, por supuesto, el glifo del altepetl en funciones de topónimo. Al mismo tiempo, ese glifo representa un espacio sagrado claramente ubicable que une cielo, tierra e inframundo y que es caracterizado particularmente por el agua y la montaña.   

 

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Federico Fernández Christlieb
Instituo de Geografía, Universidad Nacional Autónoma de México.
 
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Ciencia para los pobres. El programa "Agua para siempre" de la región Mixteca
 
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Víctor M. Toledo y Leonor Solís
     
               
               

La ciencia no es neutra, por más que intenten convencernos de lo contrario aquellos que defienden una ciencia política e ideológicamente inmaculada. Y mucho menos en estos tiempos en que el mundo se vuelve más complejo, más injusto, más dominado por los intereses de las grandes corporaciones, más tenso por las demandas sociales y, sobre todo, de mayor riesgo, es decir, más peligroso. Sólo habría que mirar, sin anestesia, la realidad ecológica y social del mundo contemporáneo para percatarse de que las contribuciones recientes de la ciencia han estado profundamente influidas por las pautas, los valores y los intereses de los sectores sociales dominantes, ya que en tanto que producto cultural, como lo señala Thuillier "la ciencia es una construcción humana, una institución progresivamente elaborada, e históricamente condicionada".

En un mundo cada vez más polarizado y dominado por las fuerzas del mercado, la actividad científica cobra sentido social al beneficiar a uno de los dos polos (sectores sociales y países privilegiados), al tiempo que se va paulatinamente plegando a los intereses de las grandes corporaciones (farmacéuticas, alimentarias, informáticas, biotecnológicas, automovilísticas, etcétera) de carácter trasnacional, y a los cada vez más poderosos bancos internacionales. Por ello, las modalidades que ha tomado la investigación científica han dado lugar a una paradoja socialmente absurda: hoy día, la plena satisfacción material de todos los seres humanos es, bajo los actuales patrones científicos y tecnológicos, prácticamente imposible, pues conduce a la destrucción del ecosistema global o planetario. Esto es especialmente evidente en el campo de la alimentación (los sistemas tecnoproductivos prevalecientes han arruinado buena parte de los suelos agrícolas, afectado severamente los mantos acuíferos, provocado erosión genética y sobreexplotado los recursos pesqueros del mundo), la energía (con tecnologías de alto riesgo o de elevada contaminación) y el transporte (con diseños tecnológicos notablemente despilfarradores de energía y otros recursos).

En México, al no existir una política científica con rumbo claro, se ha ido paulatinamente imponiendo en buena parte de los centros de investigación del país una "ciencia académica", individualista y endógena, en donde lo fundamental no es ya la generación de conocimientos para resolver los problemas de la sociedad mexicana y de los recursos naturales que se apropia (incluyendo por supuesto su obligado componente de investigación básica), sino el de volver exitosos a quienes la realizan, mediante la generación compulsiva de papers dirigidos al mercado internacional de conocimientos. La disolución de una ciencia que debería estar dirigida a resolver los problemas del país y del mundo, y su sustitución por una práctica deshumanizada que sólo tiene sentido para los individuos y las élites académicas. De alguna forma, lo anterior ha significado la aplicación de los principios de la política económica neoliberal (la apertura indiscriminada del país al comercio internacional) impulsada en los últimos tiempos al campo de la investigación científica y tecnológica del país. Se trata de un fenómeno que ha incidido indistintamente en investigadores, instituciones de investigación y políticas estatales, regionales y nacionales.

Esta tendencia, que busca volverse hegemónica, ha sido por fortuna cuestionada por investigadores individuales, conjuntos de académicos e incluso organizaciones civiles e instituciones científicas enteras, mediante proyectos que buscan darle un sentido social a la investigación básica y aplicada. Al utilizar como ejemplo una experiencia científico-tecnológica dirigida a dotar de agua y alimentos a uno de lo sectores más marginados del país (los habitantes de una porción de la región Mixteca en los estados de Puebla y Oaxaca), se puede apreciar cómo es posible edificar y llevar exitosamente a la práctica una ciencia orientada a resolver los problemas de pobreza rural, es decir, una ciencia para los pobres.

UNA REGIÓN POBRE Y SEDIENTA

La región Mixteca, ubicada en los estados de Puebla, Oaxaca y Guerrero, comprende una superficie de
40 000 km2 de tierras abruptas y montañosas, con una escasa y mal distribuida precipitación pluvial (de 300 a 700 mm de lluvia al año), y es una de las regiones más pobres del país.  Cubierta por una típica vegetación semiárida dominada por matorrales y cactos, la Mixteca ha estado habitada desde tiempos inmemoriales. Se estima que esta región tiene una historia humana de aproximadamente
10 000 años, y que en estos lugares tan inhóspitos se originó la domesticación de plantas y la agricultura haciendo un manejo del agua en Mesoamérica. Hoy día, se encuentra ocupada por una población fundamentalmente indígena perteneciente a por lo menos siete principales etnias —nahuas, mixtecos, popolocas, ixcatecos, mazatecos, cuicatecos y chinantecos—, y es una de las regiones agrícolas más pobres de México con los más altos índices de marginación, por lo que un número considerable de sus habitantes se ve forzado a migrar y a buscar trabajo, ya sea temporal o permanente, en la Ciudad de México y otras ciudades del país y de Estados Unidos.
 
Sin duda, el problema más grave de la Mixteca es el agua, la cual es utilizada para el consumo humano, el mantenimiento de animales y la agricultura. Para evitar problemas de salud, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció un estándar internacional de agua potable de 150 litros diarios por persona, y un mínimo de 50 litros según el Banco Mundial. El promedio de consumo de agua en la Ciudad de México, por ejemplo, es de 335 litros por día por persona, con alrededor de mil litros en las zonas mas ricas y solamente 28 litros en las zonas más pobres de la ciudad. En la Mixteca muchas familias sobreviven con sólo 7 litros por persona al día, es decir, una cuarta parte de lo que consumen las personas más pobres de la Ciudad de México. Esta dramática situación contrasta, paradójicamente, con una larga historia de manejo y uso del agua en la región, pues las primeras evidencias de manejo del agua tienen una antigüedad ¡de por lo menos 2 800 años!, y existe aún entre los habitantes actuales un conocimiento hidro geológico e hidroagrícola de inestimable valor.
 
Ante este panorama, la opción tecnológica que ofrece el "mundo moderno" para obtener agua en abundancia es la perforación de pozos profundos. Esta alternativa tiene, sin embargo, importantes limitantes tanto geológicas y ecológicas como económicas. En efecto, debido a la naturaleza del sustrato geológico (por ejemplo rocas volcánicas o metamórficas) muchas áreas de la Mixteca tienen un bajo potencial de agua acumulada subterráneamente. Por otro lado, la acción combinada de la deforestación y el sobrepastoreo ha hecho desaparecer la capa de vegetación natural que cubría las laderas de las colinas y montes, lo que ha provocado que el agua de lluvia no se filtre al subsuelo para recargar los mantos acuíferos, sino que escurra superficialmente por las pendientes arrastrando el suelo y generando erosión. Pero su principal limitante es económica, pues la inversión que se requiere para perforar, equipar, dotar de energía y operar un pozo profundo está fuera del alcance de la mayoría de la población campesina de la región Mixteca. Así, se estima que la perforación de un pozo profundo tiene un costo aproximado de entre 25 000 y 40 000 dólares.
 
Con toda esta problemática de por medio, surgió hace más de dos décadas un proyecto conocido hoy día como "Agua para siempre" realizado por una organización civil: Alternativas y Procesos de Participación Social, A.C. Circunscrita a la región más septentrional de la Mixteca, en los límites de los estados de Puebla y Oaxaca (la cual incluye buena parte del Valle de Tehuacán), Alternativas enfocó sus esfuerzos a una población de aproximadamente 200 000 personas perteneciente a unas 100 comunidades rurales.
 
En el programa "Agua para siempre", cuyas actividades se iniciaron en 1988, se considera que un principio esencial es tomar en cuenta la historia del manejo del agua en la región, así como la urgente necesidad de generar soluciones que no sólo busquen la obtención de agua para la población en el corto plazo, sino que también tornen en cuenta la problemática del medio ambiente implícita en la pérdida de los mantos acuiferos y la erosión de los suelos que agravan cada vez más la situación regional.
 
Al considerar que la escasez de agua está influida por el incremento de la población, el inadecuado uso de los recursos naturales y el acceso desigual al agua disponible, concentrada injustamente en pocas personas y grupos de poder, este proyecto reconoce que el problema estriba no solamente en la obtención de agua para satisfacer las diferentes necesidades, sino en lograr, por una parte, que esta extracción no siga mermando los mantos acuíferos subterráneos y, por otra, que el acceso a este recurso se realice de manera justa para los diferentes grupos sociales.
 
De esta forma, desde 1988 el proyecto "Agua para siempre" de Alternativas ha realizado 508 obras hidráulicas en 98 comunidades de la región semiárida de la porción mixteca de Puebla y Oaxaca, con lo que ha beneficiado a una población estimada entre 77 000 y 134 000 habitantes. Para realizar sus actividades, que han resultado especialmente exitosas, Alternativas ha contado con apoyos sustanciosos tanto de agencias del gobierno de México como de organizaciones y fundaciones privadas (notablemente las fundaciones Ford y Hilton). También ha diseñado, probado y perfeccionado a lo largo del tiempo un modelo de investigación aplicada que resulta útil, novedoso, original y de suma importancia. ¿Cuáles han sido los principios y procedimientos que han permitido una aplicación exitosa de la investigación científica y tecnológica en esa región? Veamos.
 
CUATRO DESAFÍOS PARA LA CIENCIA
 
En las últimas décadas se ha debatido muy intensamente acerca de las formas en que la ciencia debe contribuir a resolver los problemas de las regiones socialmente marginadas del mundo. En este tema han participado investigadores de los más distintos campos, desde geógrafos, ecólogos humanos o agrónomos hasta sociólogos rurales y antropólogos del desarrollo.
 
Desde hace 20 años, al enfrentarse con la compleja problemática del agua en la región Mixteca y en la búsqueda de soluciones y propuestas adecuadas, Alternativas ha trabajado, quizá sin saberlo, con cuatro de los más importantes retos que se le presentan a la ciencia contemporánea dirigida a solucionar problemas de pobreza rural: el reconocimiento de la región ecológica o biológica (biorregionalismo) como unidad espacial de todo proyecto de desarrollo regional; la investigación participativa como un proceso social obligado; el acercamiento interdisciplinario que permite la comprensión holística o integral de la realidad mediante la combinación y complementariedad de las ciencias naturales y las ciencias sociales y, finalmente, la diversidad tecnológica como un principio que busca, valora, recupera y combina todas las tecnologías que se utilizan o se han utilizado en el nivel local y regional y las que provienen de la ciencia contemporánea; todo lo cual permite una adecuada contextualización social de los  diseños e innovaciones técnicas. Por ello, tanto la estructura organizativa como el equipo de investigadores y técnicos de Alternativas reflejan esta cuádruple intención teórica y metodológica.
 
El enfoque biorregional
 
Uno de los principales aportes de la ecología como ciencia integradora es el reconocimiento de que los seres humanos coexisten en el espacio con otros seres vivos y con los elementos fisicoquímicos y geológicos dentro de unidades ambientales o ecogeográficas y que sus actividades dependen de y afectan a esos otros componentes. Una corriente conocida como bio-rregionalismo ha ganado reconocimento como resultado de las investigaciones realizadas por biólogos de la conservación, ecólogos del paisaje y ecogeógrafos.
 
Una biorregión es un territorio cuyos límites no son definidos por fronteras políticas, sino por los límites geográficos de las comunidades humanas y los sistemas ecológicos. Esta área contiene las comunidades biológicas, hábitats y ecosistemas que mantienen los procesos ecológicos, así como los asentamientos humanos involucrados en el manejo, uso y conocimiento de los recursos naturales. La población local reconoce que su calidad de vida depende de los bienes y servicios que le proveen los ecosistemas locales o regionales. El alimento, el agua, el aire, los materiales de construcción, las plantas medicinales, la recreación y la identidad cultural son algunas de las necesidades fundamentales satisfechas (o no) por dichos ecosistemas. Donde los residentes locales han ganado el derecho a determinar su propio desarrollo, las biorregiones son definidas y manejadas adecuadamente por sus propios actores. Esto significa que la forma de vida e intereses de las comunidades locales junto con su entorno deben ser el punto de partida y el criterio fundamental para el desarrollo y la conservación regionales.
 
Basados en una perspectiva que busca la regeneración de las cuencas, donde se realizan tratamientos específicos en cerros, lomas, valles y barrancas, utilizando tecnologías adecuadas para lograr los efectos buscados, los investigadores y técnicos de Alternativas han logrado integrar un acercamiento de carácter biorregional. Por ello, la principal unidad de manejo de Alternativas no son las localidades sino las cuencas, las cuales se delimitan gracias al manejo de un sistema de información geográfica generado por el propio  personal, y con el agua como eje de la dinámica espacial. De esta forma Alternativas trabaja en dos principales cuencas (de los ríos Atoyac y Papaloapan), dentro de las cuales se distinguen 6 subcuencas y, finalmente, 22 cuencas tributarias en las que terminan ubicándose las casi 100 comunidades atendidas. Finalmente, realizan su trabajo de investigación, promoción social y ejecución de obras con base en esta unidad biorregional.
 
La investigación participativa
 
La estrategia de trabajo establecida por Alternativas para la regeneración de cuencas pretende generar procesos de autodesarrollo en las familias y comunidades campesinas marginadas que atiende, a partir de un trabajo de promoción y organización popular cimentado en una metodología esencialmente participativa. Con ello se pretende brindar apoyos básicos, así como capacitar y organizar a las comunidades campesinas para que ellas mismas puedan solucionar sus principales problemas y logren mantener un proceso autogestivo. Esta labor está basada en mecanismos efectivos de consulta, capacitación y transferencia tecnológica.
 
Por esta razón, el trabajo de esta ONG no se limita a la construcción de presas y otras muchas obras en las comunidades de la Mixteca, sino que es un trabajo que aborda la complejidad de la región y que además está llevando a cabo procesos sociales participativos desde una perspectiva biorregional. Para esto ha sido necesario romper con los esquemas sociopolíticos convencionales, con la intención de generar procesos sociales autogestivos enmarcados en la problemática del espacio biorregional. De esta forma, los promotores de Alternativas visitan cada comunidad para invitar a representantes y autoridades a "Talleres de Cuenca" que pueden incluir representantes de diferentes localidades, municipios y hasta estados (Puebla y Oaxaca). Para que la gente perciba la unidad biorregional y analice de manera conjunta la problemática regional de los recursos, y tome conciencia de que es una problemática común a sus vecinos y comunidades próximas. Alternativas promueve acciones de investigación participativa que inducen una visión topológica microrregional y que favorecen la colaboración entre las localidades y las familias.
 
A partir de este trabajo y bajo este enfoque comienzan a implementarse las obras hidráulicas que son solicitadas dentro de cada localidad. Este trabajo implica un constante diálogo de saberes entre los técnicos y especialistas de Alternativas (geólogos e ingenieros) y el conocimiento, experiencia, derechos y aspiraciones de los habitantes locales. Además, en la realización de las obras están implicados diversos sectores, como son las comunidades campesinas, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones educativas y ciertas agencias gubernamentales.
 
De esta manera, a partir de "la percepción de cuenca" por parte de la población participante y de los técnicos de Alternativas, se discuten los sitios propuestos por la gente y se gestiona la realización de las obras en cada comunidad con un comité responsable elegido por la asamblea. Para la ejecución de la obra el financiamiento viene por una parte de Alternativas, otra del gobierno y la mano de obra la pone la comunidad, con lo que forma, a su vez, personal especializado que comprende la racionalidad y método de construcción de las obras. Ya que la inversión mayoritaria es en mano de obra, su realización exige una importante participación comunitaria, por lo que los recursos invertidos en la construcción brindan empleo a la población al reducir la migración a las ciudades tanto del país como del extranjero. Con esta metodología, también conocida como manejo participativo de los recursos naturales, las obras propuestas no son nuevas, ni ajenas a las comunidades locales, sino que están basadas en la propia historia de la región, y que a causa de las opciones modernas se habían estado perdiendo con el tiempo. Por lo tanto, además de recuperar las tradiciones, este trabajo las enriquece al aplicar nuevas técnicas y equipo para hacerlas más eficientes, con la ventaja de que su aceptación se facilita al no tratarse de una práctica ajena o extraña a la población local. En la práctica, se trata de un proceso de recuperación de la memoria en materia de manejo y uso del agua, que es sin duda la más grave de las limitaciones de las formas "normales" de hacer ciencia hoy día.
 
La interdisciplina
 
A contracorriente de la tendencia predominante en la ciencia contemporánea, la cual promueve la especialización excesiva y la parcelización del conocimiento, desde mediados del siglo XX crece y se multiplica un nuevo enfoque que busca integrar las ciencias de la naturaleza con las ciencias sociales y humanas. Esta "revolución conceptual" como la llamó Naredo, está siendo alimentada por una nueva visión geocéntrica y por una nueva percepción global. Tal necesidad de trascender una "objetividad fragmentada" para utilizar el término empleado por Mumford, a través de una explicación multidimensional o integradora, ha motivado la aparición de nuevas propuestas metodológicas y epistemológicas y es hoy día objeto de un intenso debate en innumerables medios académicos.
 
Si se considerara el problema del agua en la Mixteca como un fenómeno aislado, el resultado final se vería reducido a la mera construcción de presas o pozos profundos, y sería oficio de únicamente geólogos e ingenieros. El enfoque adoptado por Alternativas, que considera el problema hidrológico como parte de una biorregión (la cuenca) y que toma en cuenta la experiencia hidrogeológica acumulada durante siglos por las culturas locales, exige en cambio la integración de las disciplinas y la creación de equipos multidisciplinarios de profesionistas. Esta convergencia de conocimientos en torno a una problemática concreta y específica genera, de manera consecuente,  un importante proceso de intercambios teóricos, metodológicos, conceptuales y terminológicos entre el conjunto de profesionistas, y provoca la reformulación de muchos principios y paradigmas de la ciencia tal y como ha sido señalado por autores como Funtowicz y Ravetz.
 
La eficacia de la práctica interdisciplinaria depende de dos procesos: la comunicación intersubjetiva de los especialistas reunidos por un proyecto y la organización de los conocimientos científicos y técnicos que aportan cada una de las disciplinas en la resolución de la problemática. Puede afirmarse que, bajo la estrategia adoptada por Alternativas, los dos procesos anteriores cobran realidad. De esta forma, las obras para dotar de agua a la población son concebidas y ejecutadas con base en un conocimiento que incluye las aportaciones de las ciencias naturales (donde se ubican geólogos, ingenieros topógrafos, biólogos y agrónomos) y sociales (sociólogos, pedagogos, trabajadores sociales). Los primeros realizan diagnósticos de las regiones abordadas mediante la generación de datos que alimentan un sistema de información geográfica. Esta base de información georreferenciada se retroalimenta con la parte social que involucra el reconocimiento histórico de la zona, los aspectos legales ligados con la realización de la obra, el papel de las autoridades locales de cada comunidad y de las dependencias gubernamentales y, especialmente, el registro de la experiencia local en materia de agua.
 
Finalmente, durante los procesos de promoción que se realizan en cada localidad y cuenca, los promotores sirven como interlocutores del conocimiento científico generado por Alternativas, traduciéndolo y transmitiéndolo a la población local y sirviendo a su vez de portavoz de las propuestas que las comunidades hacen en relación con la viabilidad de las obras propuestas.
 
La diversidad tecnológica
 
La expresión final de los tres procesos anteriores (el enfoque biorregional, la investigación participativa y la interdisciplina) cobra sentido en la diversidad tecnológica, es decir, en la implementación de toda una gama de diseños por medio de los cuales se dota de agua a las comunidades atendidas. Lo anterior conduce a una redefinición del concepto de tecnología, la cual termina siendo enmarcada por los valores culturales, históricamente determinados, de las comunidades, y por las condiciones ecológicas de las diferentes regiones (cuencas). El sistema tecnológico así conceptualizado es un sistema abierto a la combinación de múltiples opciones, las cuales resultan del conocimiento ecológico de la región que busca la regeneración de las cuencas, y del trabajo social que valora y recupera el conocimiento local del manejo de agua. Por ello, las soluciones tecnológicas que se adoptan incluyen por igual tecnologías prehispánicas, coloniales y modernas o síntesis de ellas (tecnologías híbridas).
 
El agua no tiene forma, y por ello se adapta, como materia prima, a la situación particular de cada cuenca y de cada localidad, un rasgo que aprovecha el enfoque de Alternativas. El resultado final de lo anterior es la puesta en práctica de 47 diferentes "acciones" tecnológicas, que incluyen 13 tipos de obras para la regeneración de las barrancas y 34 diferentes acciones relacionadas con la captación, extracción, conducción y almacenamiento del agua.
 
De la misma manera la escala y dimensión de las acciones oscila de localidades donde se aplica todo un conjunto de obras (con acciones de conservación de agua y suelos, jagüeyes, canales, tanques de almacenamiento y presas de manipostería y de gaviones), a sitios de unas cuantas familias donde una simple obra, como una bomba manual, que permite resolver la carencia de agua. Igualmente resulta fascinante ver cómo un principio físico elemental se vuelve útil mediante una bomba de ariete que aprovecha la energía cinética (o de movimiento) de una caída de agua natural, y que gracias a una bomba de vacío logra transportar el agua a 250 metros de distancia remontando una altura de 110 metros hasta la comunidad de Tecomaxóchitl.
 
HACIA UNA CIENCIA COMPROMETIDA
 
En la última década ha cobrado fuerza, tanto en el debate académico como dentro de los movimientos sociales, una propuesta esperanzadora conocida como desarrollo sustentable, sociedad sustentable o simple mente sustentabilidad. Este nuevo paradigma civilizador que busca la construcción de una sociedad justa en armonía con la naturaleza se encuentra asentado en una nueva ética de la solidaridad y tiene como objetivo que la sociedad controle los fenómenos que afectan a los conglomerados humanos. En esencia es una propuesta que busca la regeneración o restauración del entramado natural y social, que ha sido fuertemente afectado por la expansión del modelo civilizador industrial, materialista, tecnocrático y capitalista que hoy domina el mundo contemporáneo, y que se expresa en una creciente crisis ecológica y social.
 
Sin duda, el proyecto "Agua para Siempre" se inscribe dentro de esta nueva corriente del desarrollo sustentable. En primer lugar, aborda la problemática de una región concreta de una manera integral u holística, es decir, reconoce la realidad regional en toda su complejidad socioecológica. En segundo término, dimensiona el problema del agua dentro de una perspectiva que implica la restauración del equilibrio de los ecosistemas regionales representados por el sistema de cuencas, es decir, plantea como un objetivo fundamental la restauración de la naturaleza, única manera de mantener un flujo constante y seguro de agua. Finalmente, tiene como tarea central la búsqueda del bienestar social de las comunidades atendidas (la superación de la pobreza), al inducir el manejo local del agua por medio del reforzamiento de la autogestión comunitaria y familiar, la revalorización de la cultura, sus conocimientos y su memoria y la afirmación de la democracia participativa durante la toma de decisiones, acciones que buscan la regeneración del entramado comunitario de la región.
 
Su último aporte es, como se ha hecho patente en este artículo, la forma original de poner en la práctica los conocimientos de la ciencia y la tecnología, mediante la recontextualización y la reformulación de la práctica científica y tecnológica un tema que ha comenzado a examinarse en los medios académicos, como una respuesta a las limitaciones, cada vez más evidentes, de la investigación actual.
 
Como sucede con el agua, la ciencia está en crisis. Concebida originalmente como un factor de bienestar y progreso para todos los miembros de la especie humana, la ciencia de hoy día ha sido paulatinamente desviada de su "cauce natural" para dirigirse a apuntalar innumerables proyectos perversos (militares o mercantiles) y terminar contaminada. Por ello, la comunidad científica necesita realizar una severa autocrítica sobre los fines, valores y métodos de la práctica científica actual, así como promover la conciencia social de quienes la realizan. La ciencia también requiere, como fue señalado en la Declaración de Budapest, un documento avalado por científicos de 150 países durante el último congreso mundial de la ciencia celebrado en Hungría, de un "nuevo contrato social" (véase la misma propuesta en la conferencia inaugural presentada por Jane Lubchenko, como nueva presidente de la American Association for the Advancement of Science de Estados Unidos), lo cual significa reorientar los objetivos fundamentales del quehacer científico hacia la resolución de los principales fenómenos que, inducidos por la civilización industrial, están poniendo en riesgo la sobrevivencia de la humanidad y del planeta: la crisis ecológica y la crisis social.
 
La experiencia de Alternativas muestra que es posible llevar a la práctica de manera exitosa una ciencia ecológica y socialmente comprometida, y que más que complejas  discusiones teóricas o abultados presupuestos, lo que se necesita es un cambio de actitud por parte de quienes la realizan. Sólo se requiere que sus ejecutantes trasciendan el carácter individualista, neutro y mercantilista que hoy busca imponerse, para adoptar una actitud derivada de una conciencia que resulta de la identificación no egoísta del mundo actual, lo que tantos pensadores han llamado una ética por la solidaridad con los otros, por la dignidad humana y por la sobrevivencia del planeta y de nuestra especie.
 
AGRADECIMIENTOS
 
Este ensayo surgió a partir de las percepciones obtenidas por los autores acerca del proyecto "Agua para Siempre" durante su participación en un equipo de investigación que, bajo la coordinación de V.M.T., se dedicó a evaluar dicha experiencia (noviembre 2000 a enero 2001). Por lo mismo estamos en deuda con las organizaciones que lo auspiciaron (la Fundación C.N. Hilton y la Fundación Ford), con nuestros colegas del equipo evaluador (Víctor Celis, Rick Hoffman, Benjamín Ortíz y Dan Spicer) y, por supuesto, con los directivos y miembros de Alternativas y Procesos de Participación Social, A.C. En especial queremos agradecer al Lic. Raúl Hernández Garciadiego, coordinador general de Alternativas, su apoyo generoso para darnos a conocer todos los detalles de dicha experiencia, así como las facilidades proporcionadas por el Ing. Gerardo Reyes Bonilla, el Ing. Jorge Márquez y la Lic. Gisela Herrerías durante las visitas de campo. La enorme importancia social, cultural y humana de esta experiencia fue certificada de manera directa por medio de nuestros inolvidables encuentros con los habitantes de 13 comunidades de la región. A ellos y a todos los habitantes de la Mixteca va dedicado este artículo.
     
 
 
 
 
Referencias bibliográficas
 

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Víctor M. Toledo y Leonor Solís
Instituto de Ecología, Universidad Nacional Autónoma de México.

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Susana Biro
   
   
     
                     
Hace más de diez años, en las ruinas de Montealbán en Oaxaca,

conocí a un arqueólogo que me contó sobre las pinturas milenarias que se encuentran en la sierra de Baja California y que en aquel tiempo aún no habían sido dadas a conocer. Desde entonces, y a pesar de su descripción de la dificultad que representa llegar al sitio, conocer la sierra de San Francisco para ver la pintura rupestre que ahí se encuentra ha sido un gran anhelo para mí.

Mientras espero el momento apropiado para realizar ese viaje de varios días, he podido hacer algunos paseos desde la comodidad de mi casa. Un primer acercamiento fue por medio de una guía, Arte Rupestre en Baja California Sur, editada por CONACULTA, el INAH y Salvat. El pequeño libro contiene la descripción de la sierra, las cuevas, las pinturas que allí se encuentran y las investigaciones que se han hecho. Aparecen, también, reproducciones a color de algunas de las escenas de caza con figuras muy estilizadas de humanos y animales que sirven, más que nada, como "aperitivo" para abrir el apetito de ir a conocerlas en vivo.

El siguiente paso de mi viaje virtual fue inesperado: a la mitad de una película mexicana, el protagonista, que buscaba sus orígenes, termina dirigiéndose a uno de los sitios donde se encuentran los orígenes de todos nosotros, las cuevas en la sierra de San Francisco. Se trata de Bajo California, una cinta de Carlos Bolado, cuya trama se desarrolla a lo largo de un viaje —que por el manejo de la cámara nosotros hacemos con Damián, el personaje principal de la película— y la construcción de obras de arte integradas al paisaje, bajo la asesoría del escultor británico Andy Goldsworthy. Sin dolor ni entumecimiento alguno por el mal camino, con la película llegamos al sitio de una de estas cuevas abiertas decorada con enormes figuras en rojo y negro que representan hombres, mujeres y animales. Si el asombro es  así de grande al verlas en el celuloide, la experiencia real debe ser apabullante. Junto con el actor, nos maravillamos de la belleza de las figuras, del hecho de que aún existan y nos preguntamos quiénes las pusieron ahí y para qué.

Las pinturas rupestres más famosas son posiblemente las de Altamira; sin embargo, evidencia de este tipo de la cultura humana temprana se encuentra de Australia a Siberia y de la India al sur de África. Uno de los países que tienen más y más bellos ejemplos de arte rupestre es Francia, donde destacan las cuevas de la región de Dordogne y la recientemente descubierta Grotte de Chauvet.

Aunque es probable que se pueda llegar a estos sitios en auto sin ningún problema, desafortunadamente la mayoría ya están cerrados al público. La solución en esta era es la red, donde he dado varios buenos paseos, entre los cuales, sin duda, el mejor fue a las cuevas de Lascaux, uno de los sitios de pintura rupestre más importantes en Francia. Descubiertas en 1940, las cuevas fueron cerradas al público en 1965 y, aunque se hicieron reproducciones de unas cuantas, la única manera de ver todas las pinturas que hay dentro de las cuevas es haciendo un paseo virtual en: www.culture.fr/ culture/arcnat/lascaux/. 

La entrada misma al sitio es emocionante: todo oscuro, se ilumina conforme pasamos sobre la pantalla, como si estuviéramos alumbrando la pared de una cueva con una linterna. Se presentan tres opciones: conocer la historia del descubrimiento del sitio, aprender sobre las técnicas utilizadas para  hacer las pinturas y dar un paseo por las cuevas. Nos cuentan la historia de su descubrimiento y cómo tuvo que ser cerrada en 1965 porque se estaba desgastando debido al gas carbónico emitido por los visitantes y las algas y hongos que crecían por la humedad. Este es el caso de muchas cuevas en el mundo.

A partir de la prueba de carbono 14, se sabe que estas cuevas fueron pintadas hace 17 000 años. Otras formas de datación se hacen con los objetos o fauna que se representan en las imágenes o por los objetos que se encuentran en las cuevas. La primera evidencia de "arte" o decoración ya sea del cuerpo mismo o del entorno proviene de hace 40 000 años y se cree que entonces tuvo que darse un aumento en la capacidad cerebral del hombre o en su estructura social, que llevara a nuestros antepasados a hacer representaciones de la realidad. El recorrido virtual contiene imágenes, no video, pero éstas son más que suficiente para apreciar  los colores, imaginarse los tamaños y los volúmenes. Por medio de un mapa se pueden visitar varias cuevas que están interconectadas. En cada una predomina un estilo o una temática distinta que son de épocas diferentes. Con pintura, dibujo y grabado sobre superficies muy variadas de piedra, en colores ocre, negro y rojo, se representan toros, ciervos, osos, caballos. Los temas típicos en la pintura rupestre son los animales, el hombre (aunque poco frecuente) y figuras abstractas. En ocasiones se representan escenas complejas, pero muchas son simplemente un conjunto de figuras yuxtapuestas.

Para nosotros este tipo de figuras pueden tener un valor puramente estético, sin embargo, para los seres humanos que hicieron estas representaciones tenían un fin religioso o formaban parte de un esfuerzo por conocer y dominar la naturaleza. Lo bizarro de algunas figuras ha hecho pensar que pintaban bajo la influencia de alguna sustancia alucinógena, cuyo uso era frecuente en ritos religiosos. El estudio del arte rupestre ha sido muy útil para la arqueología, pues aporta pistas acerca de la forma de vida y la cultura del hombre antes de la aparición de la escritura. La interpretación de las imágenes no es nada sencilla y en ocasiones se echa mano de la etnografía de culturas aún existentes para este fin. Aun así, lo que se sabe acerca de esta fase de nuestra cultura es apenas una pincelada del panorama total.

Con algo de suerte, un día conoceré las pinturas de las cuevas de San Francisco. Por ahora, los paseos virtuales son una excelente manera de entrar en contacto con esta fascinante parte de nuestro pasado.

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Susana Biro
Dirección General de Divulgación de la Ciencia, Universidad Nacional Autónoma de México.
 
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De las epidemas a las bolsas de valores
 
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Ricardo Mansilla
     
               
               
 
Las ecuaciones diferenciales han sido uno de los paradigmas más exitosos en la descripción matemática de los fenómenos naturales. En su obra fundamental Principios matemáticos de la filosofía natural, Isaac Newton nos manifiesta su valoración acerca de esta herramienta teórica por medio del siguiente anagrama: Data aequatione quotcunque fluentes quantitae imolvente fluxiones invenire et viceversa, lo cual, en el lenguaje actual, puede ser traducido como: es útil resolver ecuaciones diferenciales.
 
La influencia de estos métodos en la concepción científica del mundo fue tan gran de que influyó en las corrientes filosóficas de los siglos XVII y XVIII. P. S. Laplace hizo un lúcido juicio de este estado de cosas cuando expresó: "Si una mente poderosa pudiera captar con precisión las posiciones y velocidades de todos los cuerpos del Universo, así como todas las fuerzas por medio de las cuales estos interactúan, a una tal mente nada le sería ajeno, podría conocer con precisión todo el futuro y el pasado del Universo".
 
Este triunfalismo de la comunidad científica que pretendía dar una versión mecanicista del mundo basada en modelos matemáticos descritos por medio de ecuaciones diferenciales recibió un duro golpe a principios del siglo XX con el descubrimiento de los fenómenos cuánticos y la posterior elaboración de la correspondiente teoría. El mundo no era completamente determinista. El segundo gran golpe a estos puntos de vista habría de surgir del propio seno de la teoría de las ecuaciones diferenciales, más precisamente, de la teoría de los sistemas dinámicos. El descubrimiento del caos determinista (conceptos éstos irreconciliables desde el origen de los tiempos) dio un golpe definitivo a las concepciones del mecanicismo científico.
 
Por otra parte, existen fenómenos bien conocidos por los científicos desde hace  mucho tiempo que se resisten a ser descritos por medio de ecuaciones diferenciales. En particular, los llamados sistemas complejos, que al no estar relacionados con un campo de la ciencia específico se dificulta su descripción usando las técnicas clásicas. Ejemplos de ellos se dan en las comunidades de hormigas, el genoma humano, los sistemas sociales, la economía y el funcionamiento del cerebro. Su característica más importante parece ser la existencia de ciertas estructuras comunes a todos ellos, los cuales rehuyen el paradigma reduccionista de la ciencia. Muchos investigadores creen que en la comprensión de esas estructuras está el secreto de sus complicados comportamientos.
 
La mecánica estadística ha alcanzado un notable éxito en la explicación del comportamiento de grandes conglomerados de  partículas. Partiendo de una descripción microscópica se ha logrado avanzar hacia la explicación del origen de conceptos macroscópicos, como temperatura, presión, magnetismo, etcétera.
 
A pesar de los relevantes resultados obtenidos en este campo, es necesario resaltar la simplicidad de las interacciones de los ele mentos de estos sistemas. Los choques entre partículas son siempre iguales, y éstas no tienen memoria ni comportamientos que se adapten a un ambiente cambiante, es decir, no tienen un comportamiento adaptativo. Al gunos grupos humanos, bajo ciertas circunstancias, son ejemplos notables de tales fenómenos, en los cuales el aprendizaje y los juegos estratégicos son parte fundamental de sus interacciones y comportamiento.
 
La comprensión de los procesos de propagación de enfermedades en comunidades de seres vivientes ha sido un reto para muchas generaciones de científicos. Si bien en la Antigüedad y la Edad Media existieron intentos por comprender el desarrollo de los procesos de infección, el inicio de la etapa moderna podría considerarse con D. Bernoulli y su trabajo pionero publicado en 1760. Buena parte de los modelos desarrollados desde entonces han sido descritos en términos de ecuaciones diferenciales. En algunos de estos modelos se supone que los grupos de individuos en los cuales queda dividida la población (enfermos, susceptibles, inmunes, etcétera) están perfectamente bien mezclados, es decir, los aspectos espaciales del proceso infeccioso son irrelevantes a su dinámica. En otros modelos estos aspectos son tenidos en cuenta y por lo tanto conducen a otro tipo de ecuaciones. Es preciso señalar que ambos tipos tienen validez en diferentes situaciones concretas.
 
Un ejemplo nos ayudará a entender esto. Consideremos un asentamiento humano como la Ciudad de México y una persona  (que llamaremos Pedro) que vive en su extremo norte y ha contraído gripe. Cuando hablamos, minúsculas partículas de saliva son expulsadas de nuestra boca pudiendo transportar gérmenes de la gripe. No descartamos, obviamente, contactos más estrechos que produzcan la transmisión del virus. Consideremos la situación hipotética (tal vez no tanto) de que esta persona se desplace diariamente distancias grandes para llegar a su trabajo, centro de estudios u otra actividad social; digamos hasta Xochimilco. Es bastante probable entonces que Pedro transmita la enfermedad a una persona cuya posición espacial es bastante lejana a su posición de origen. Si el porcentaje de la población que se comporta como Pedro es muy alto, en un corto intervalo de tiempo los enfermos estarán perfectamente bien mezclados en la población. Por lo tanto, los aspectos espaciales de este proceso son irrelevantes. En poco tiempo la densidad de infectados en la norteña vecindad de Pedro y en Xochimilco será la misma, por tanto, para la descripción de la enfermedad sólo basta conocer la evolución de estas proporciones en el tiempo. Este tipo de situaciones se describe habitualmente por medio de sistemas de ecuaciones diferenciales ordinarias. A los modelos correspondientes se les llama con frecuencia densodependientes, pues, como ya dijimos, dependen sólo de las densidades de los distintos grupos poblacionales.
 
Imaginemos ahora que toda la actividad vital de Pedro se desarrolla en su colonia. Imaginemos, además, que un porcentaje alto de la población de la ciudad se comporta de manera similar. Entonces, esta epidemia de gripe no alcanzará a los habitantes de Xochimilco tan rápidamente como en la situación anterior. Pedro sólo puede ahora transmitir su enfermedad a personas espacialmente cercanas, éstos a otros espacialmente cercanos y asi sucesivamente. De tal forma que la difusión de la enfermedad es tal que los aspectos espaciales de la misma son completamente relevantes para su descripción. Pasado un cierto tiempo, las densidades de enfermos en la colonia de Pedro y en Xochimilco serán distintas, por lo tanto, el componente espacial del problema es aquí imprescindible. Este tipo de situaciones se describe habitualmente por medio de sistemas de ecuaciones en derivadas parciales.
 
Si bien las definiciones utilizadas en la presentación de estos tópicos han sido tomadas de la epidemiología, lo anterior es en la práctica válido para la difusión de    rumores y noticias en una población (en ausencia de medios de comunicación masiva). Nos queda aún por contestar una importante pregunta: ¿qué pasa si Pedro y la mayoría de los habitantes de la ciudad no tienen ninguno de los dos comportamientos extremos anteriores, sino más bien una rutina de movimiento intermedia? En otras palabras, ¿cómo modelar la situación en la que los miembros de la población tienen un movimiento promedio demasiado grande para que un modelo de difusión lo describa correctamente y a la vez demasiado pequeño para ser modelado por un sistema de ecuaciones diferenciales ordinarias? Como veremos existe la posibilidad de describir todas las situaciones anteriores por medio de un único modelo construido con autómatas celulares.
 
La teoría de los autómatas celulares tiene sus orígenes a finales de la década de los cuarenta en los trabajos de
J. von Neumann. Un ejemplo notable de autómata celular es el llamado "Juego de la vida" de J. Conway, que ocupó durante varios años un lugar privilegiado en alguna sección de la revista Scientific American. En años recientes esta teoría ha recibido un nuevo impulso con los trabajos de S. Wolfram. Con respecto a los procesos de transmisión por contacto, N. Boceara ha desarrollado un tipo especial de estos autómatas, llamados autómatas celulares de intercambio de  sitios. Éstos se basan en la acción conjunta de dos subreglas: una de transporte (que actúa secuencialmente) y otra de infección (que actúa de manera sincrónica). La descripción de su funcionamiento es como sigue: consideremos una superficie cuadriculada, como un tablero de ajedrez (aquí el color de los escaques es irrelevante). En ella algunas cuadriculas estarán ocupadas y otras vacías. Dentro del conjunto de escaques ocupados distinguiremos dos tipos diferentes: infectados y susceptibles. Los infectados (al igual que Pedro) poseen una enfermedad que pueden transmitir por contacto a los susceptibles. Si entre los ocho escaques que conforman la más estrecha vecindad de un susceptible existen algunos ya infectados, entonces cada uno de estos últimos infecta al susceptible con una probabilidad ρ (figura 1).
 
La otra subregla modela el movimiento de los miembros de la población. En cada iteración se elige al azar un subconjunto de los escaques ocupados. Estos elementos son trasladados a otras cuadrículas vacías, y la cantidad de elementos de este subconjunto es un parámetro del modelo. La elección de los escaques vacíos es completamente aleatona. En diferentes iteraciones una misma cuadrícula ocupada puede ser enviada a posiciones diferentes. Como consecuencia de esto, puede estar a cualquier distancia de la posición inicial.
 
Con las reglas de transporte e infección antes definidas, N. Boceara logró demostrar que su modelo de autómatas conducía a modelos discretos densodependientes.
 
Sin embargo, estos resultados tienen un par de objeciones serias. La primera es el carácter aleatorio en cada iteración del movimiento de los miembros de la población. Al menos para las comunidades humanas esta hipótesis está lejos de cumplirse.
 
Cada día (aun cuando no sea de su agrado) buena parte de la población se traslada a lugares fijos, determinados por sus activi dades sociales (escuelas, centros de trabajo, etcétera). En un modelo de los antes descritos, Pedro podría moverse el lunes a Xochimilco, el martes a Tacubaya, el miércoles se quedaría en su vecindad y así sucesiva mente. Esto puede resultar muy ameno, pero no describe el comportamiento real de una población.
 
La segunda objeción está relacionada con la falta de control sobre la longitud del camino medio recorrido por los miembros de la población. En estos modelos las situaciones de tipo difusivas no pueden obtenerse.
 
Otras reglas de transporte más realistas han sido propuestas. En ellas, el movimiento  de los miembros de la población se define como sigue: inicialmente para un subcon junto de los escaques ocupados se decide a qué posición serán trasladados. Esto se hace aleatoriamente sobre el conjunto de las posiciones vacías que se encuentran en una vecindad de radio 2λ de la posición inicial. Al parámetro λ se le denomina longitud del camino medio recorrido. La diferencia fundamental con los modelos anteriores es que esta asignación se conserva y es utilizada a lo largo de la simulación del proceso, es decir, no se reconstruye de nuevo en cada iteración. En un modelo como éstos, Pedro va el lunes a Xochimilco y también todos los demás días. Si los valores de λ son  pequeños respecto de las dimensiones de la región, entonces puede probarse que se obtienen comportamientos descritos por ecuaciones en derivadas parciales. Si λ, toma valores grandes respecto de las dimensiones de la región, entonces se obtienen comportamientos descritos por ecuaciones diferenciales ordinarias.
 
En la figura 2 se muestran los resultados de una simulación hecha con un látice de 150x150 con una densidad de cuadrículas ocupadas de 0.46. Aquí sólo hemos representado las posiciones ocupadas por infectados. En el instante t=0 sólo existe un único enfermo para todas las simulaciones. Las figuras 2a, 2b, 2c representan el estado del sistema en t=10, t=30 y t=50 respectivamente con λ=75, mientras que las figuras 2d, 2e y 2f representan el estado del sistema en t=10, t=30 y t=50 respectivamente con λ=9. Lo anterior muestra que el parámetro λ controla el tipo de evolución del proceso infeccioso. Valores pequeños de λ producen comportamientos difusivos, susceptibles de ser descritos por ecuaciones en derivadas parciales. Valores grandes de λ producen un comportamiento donde los componentes de la población están bien mezcladas y por tanto los sistemas de ecuaciones diferenciales ordinarias son las herramientas adecuadas para su descripción.
 
No obstante, la verdadera trascendencia de los modelos en autómatas celulares de intercambio de sitio está en que permiten estudiar la zona donde las ecuaciones diferenciales fallan en la descripción de los fenómenos de contagio, a saber, donde λ no es lo suficientemente pequeño para que el proceso sea difusivo ni lo suficientemente grande para que las características espaciales puedan ser desestimadas.
 
Existen muchos resultados interesantes del estudio de estos modelos en esta "zona crítica". Por razones de espacio nos referiremos aquí sólo a la situación en que la enfermedad tiene un tiempo de duración de terminado, después del cual los elementos de la población vuelven a ser susceptibles de enfermarse. La gripe es por cierto una en fermedad de ese tipo.
 
Sea d la duración (en número de iteraciones del modelo) de la enfermedad bajo estu dio. Numerosas simulaciones han mostrado que el parámetro de orden es:
 
μ= pd
 
El comportamiento de una serie de tiempo típica de los infectados tiene frecuentes "subidas" y "bajadas", como puede verse en la figura 3. Obsérvese lo irregular del comportamiento de esta serie. Con el objetivo de descubrir ocultas características periódicas se ha estudiado el espectro de potencias de esta serie de tiempo. Los resultados pueden verse en la figura 4. En la medida en que el parámetro μ aumenta aparecen evidencias de doblamiento de periodo. Para el valor de μ= 0.66 el espectro de potencias se vuelve continuo, lo cual indica que se ha llegado a un compor tamiento caótico. Este es el caso de la serie de la figura 3. En algunos modelos de epidemias en ecuaciones diferenciales ordinarias se ha observado un comportamiento caótico. Lo notable de los resultados antes mencionados es que ocurren en circunstancias que no pueden ser descritas por ecuaciones diferenciales ordinarias.
 
Así, del comportamiento microscópico de los agentes emerge el comportamiento global. No obstante, es necesario señalar que los miembros de la población tienen una posición pasiva en estos modelos con res pecto a la epidemia. Su comportamiento no varía en el tiempo, no se adapta a las cambiantes circunstancias, a diferencia de otros fenómenos en los que el carácter adaptativo del comportamiento de los miembros de la población es vital para la modelación y comprensión de la dinámica del sistema.
 
DE LAS BOLSAS DE VALORES
 
El proceso de globalización, con sus secuelas de angustias económicas y miseria para cientos de millones de seres humanos ha elevado a la categoría de templos a algunas instituciones que hace un par de décadas podían pasar inadvertidas para la mayoría de los seres humanos. La existencia de una economía internacional relativamente abierta y con grandes y crecientes flujos comerciales y de inversión de capital entre las naciones ha convertido a las bolsas de valores en el centro de la atención ciudadana. Los medios masivos tratan el comportamiento de los índices financieros con el mismo interés que el resumen del estado del tiempo. Tormentas reales y financieras son examinadas en sus secciones correspondientes por analistas que valoran sus duraciones y consecuencias.
 
Los físicos han contribuido consistentemente a la modelación de sistemas complejos usando herramientas y metodologías desarrolladas en la mecánica estadística y la física teórica. Los mercados financieros son ejemplos notables de sistemas complejos, de los cuales se tiene información muy precisa (con frecuencia medida en intervalos del orden de los segundos). Por estos  motivos (entre otros) los mercados financieros son tan atractivos para ciertos in vestigadores interesados en desarrollar una comprensión profunda de los sistemas complejos.
 
Estos sistemas son ejemplos paradigmáticos de aquellos en los cuales las estrategias exitosas son tales que inducen a los agentes a comportarse diferente de sus competidores. En 1994 el economista B. W Arthur propuso lo que en la actualidad es conocido como "el problema del bar El Farol". Su nombre lo debe a un bar de la ciudad de Santa Fe, Nuevo México, sede de un famoso instituto de sistemas complejos, donde cada jueves se tocaba música irlandesa. Si la mayoría de los fans decidía ir, entonces el hacinamiento en el local hacía imposible disfrutar de la música. La opción correcta era quedarse en casa. Si contrariamente la mayoría decidía quedarse en casa, entonces el bar tendría pocos clientes y se podría disfrutar de la música a plenitud. La opción correcta era, pues, ir al bar. Como era poco probable que todos los pobladores se comunicaran entre sí para conocer la decisión de los otros antes de ir al bar, era preciso elaborar estrategias, es decir, reglas de inferencia que permitieran tomar decisiones a partir de la historia real de los sucesos. La manera elegida por Arthur para modelar esto estaba dirigida a resaltar el carácter adaptativo del comportamiento de los agentes. Es un buen ejercicio para el lector tratar de entender qué tiene que ver todo esto con un mercado financiero.
 
Existen muchas "variaciones sobre el tema", en particular los llamados "juegos  de minoría". En cualquier caso las decisiones de los jugadores pueden codificarse en alfabeto binario: 0 significa quedarse en casa y 1 significa ir al bar. En el modelo se supone que los amantes de la música sólo recuerdan cuál fue la opción ganadora las últimas m noches. A este valor se le llama tamaño de la memoria. Los miembros de la población poseen cada uno s estrategias elegidas al azar al inicio del juego. Es un buen ejercicio demostrar que si la memoria de los agentes es de longitud m entonces existen 22historias posibles y 22m estrategias disponibles.
 
Después de ejecutar el juego un cierto número de veces (observar la asistencia al bar durante un cierto número de días) tendremos una cadena binaria que representa las decisiones ganadoras a lo largo de los días observados. Se le ha concedido gran importancia al comportamiento de la varianza σ de los valores de esta serie. En los mercados financieros reales a esta magnitud se le conoce como volatilidad. No obstante, recientemente se ha demostrado que para los juegos de minoría (en particular para el modelo del bar El Farol) esta magnitud no refleja ninguna propiedad inherente al comportamiento de los agentes. Esto significa que medidas alternativas de la complejidad de la serie binaria deben ser buscadas.
 
Existía un importante acervo teórico de estudio de secuencias simbólicas, relacionado en particular con el estudio del ADN. En lo que al modelo anterior respecta, estudiar la complejidad de las cadenas de dígitos binarios significa estudiar la complejidad del proceso en el tiempo.  Se han utilizado con éxito medidas de complejidad derivadas de la entropía de Kolmogorov-Chaitin. Un resultado importan te de estos estudios es que la serie real de dígitos binarios que representa las sucesivas decisiones correctas (ir o no ir) sí contiene información relevante acerca del sistema. Esto, como veremos a continuación, está en contradicción con ciertos resultados teóricos tácitamente admitidos.
 
El paradigma más aceptado entre los creyentes de las teorías neoclásicas (conocido como la hipótesis de mercado eficiente) es que los mercados son muy eficientes en la incorporación de cualquier información relevante a los niveles de precios subsistentes. Una consecuencia inmediata de esto (demostrada por R A. Samuelson en 1965) es que la serie temporal de los precios debía ser completamente aleatoria. Sin embargo, los resultados obtenidos en los modelos multiagentes, como los desarrollados con anterioridad, muestran que estas series temporales no son aleatorias, que contienen información relevante. La información obtenida de las series de tiempo de los mercados financieros reales parece corroborar esto. Si las series fuesen completamente aleatorias las variaciones de precios debían tener una distribución normal. No obstante, minuciosos estudios han demostrado que la función de distribución de las variaciones de precios tiene en general "cola gruesa", es decir, grandes variaciones de precios son realmente más probables que lo que podía esperarse de una distribución normal. El conocimiento de la verdadera función de distribución de las variaciones de precios es un resultado de gran importancia práctica, pues la mayoría de los métodos de evaluación de opciones y otros productos financieros se basan en la suposición de que las variaciones de precios siguen una ley normal. Estudios muy cuidadosos hechos recientemente indican que estas fluctuaciones en los precios parecen seguir una distribución tipo Levy estable.
 
Queda el punto de la predictibilidad de las debacles financieras. Según la hipótesis de mercado eficiente no es posible sacar conclusiones a futuro, por lo tanto no podrían predecirse, pero según los resultados de los modelos multiagentes hay información relevante encriptada en la serie temporal. Por otra parte, las técnicas derivadas Kolmogorov-Chailin de la entropía abren una nueva vía de estudio para la predictibilidad de esos sucesos.
 
CONCLUSIONES
 
Los autómatas celulares y los modelos multiagentes son las técnicas en las cuales descansan los diferentes modelos basados en la simulación microscópica de sistemas complejos aquí expuestos. Ésta es una línea de trabajo muy promisoria en cuanto a la comprensión de los sistemas compuestos por un gran número de partes. En las próximas décadas las ciencias sociales se beneficiarán de esta revolución que ha llegado para quedarse en el ámbito de los sistemas complejos.
 
AGRADECIMIENTOS
 
Todos los seres humanos en el transcurso de sus vidas se ven influidos por la autoridad que ciertas personas ejercen en su desarrollo. El autor de este trabajo no es una excepción. Dejando a un lado la guia que padres y maestros en las distintas etapas de su vida le brindaron, el autor tuvo el privilegio de realizar su doctorado bajo la dirección de un maestro notable, con el cual ha tenido además la posibilidad de adentrarse en varios temas de investigación, beneficiándose de su profunda intuición, amplia erudición, amor por la ciencia y aprendiendo de su humildad genuina. Por todo ello, el autor de estas líneas quisiera aprovechar esta oportunidad para rendir un modesto homenaje al maestro Germinal Cocho. 
 
 
articulos
 
 
 
 
 
Referencias bibliográficas
 
 Arthur, W B. 1994. American Economics Review (Papers and Proceedings) 84, p. 406.
 
Boceara, N. 1992. Automata Network Models of Interacting Populations. Santiago de Chile, Escuela de Física Estadística y Sistemas Cooperativos.
 
Cavagna, A. Irrelevance of memory in Minority Game.
 
Mansilla, R. "Deterministic Sites Exchange Cellular Automata and the Spread of Epidemics in Human Setlements", http://arXiv.org/abs/nlin.CG/ 0004012. En proceso de arbitraje en el Bulletin of Mathematical Biology.
 
Mansilla, R. 2000. "Algorithmic Complexity in Minority Game", en Physical Review E, 61, p. 4.
 
Mansilla, R. 2000. "A New Algorithmic Approach to Minority Game", Complex Systems, 11,p. 2.
 
Mansilla, R. "From Naïve to Sophisticated Behavior in Multiagents Based Financial Market Models", aceptado para publicar en Physica A.
 
Mansilla, R. "Algorithmic Complexity in Real Financial Markets". En proceso de revisión en el European Physical Journal B.
 
Mantenga, R., H. E. Stanley. 2000. An Introduction to Econophysics: Correlation and Complexity in Finance. Cambridge University Press.
 
Mantenga, R. N. 1991. "LevyWaIks and Enhanced Diffusion in Milan Stock Exchange", en Physica A 179.
 
Neftci, S, N. 1996. An Introduction to the Mathematics of Financial Derivatives, Academic Press.
 
Samuelson, R A. 1965. "Proof that Properly Anticipated Prices Fluctuate randomly", en Industrial Management Review 6
 
Sornette, D. y A. Johansen, del Departamento de Ciencias de la Tierra de UCLA, han publicado recientemente varios artículos sobre el tema. Véa se por ejemplo: http://arXiv.org/abs/cond-mat/ 0004263.
 
Von Neumann, J. 1957. Collected Papers. Nueva York, Birkhausser.
 
Wolfram, S. 1986. Theory and Applications of Cellular Automata. Singapur, World Scientific.
 
Al lector interesado en este tipo de modelos se le recomienda visitar la página web: http:// www.unifr.ch/econophysics.
     
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Ricardo Mansilla
tCentro de investigaciones onterdiciplinarias en Ciencias y Humanidades. Universidad Nacional Autónoma de México.
 
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De las virtudes de los animales: el elefante
 
Ramón Aureliano Alarcón
   
   
     
                     

Tengo noticia de que cierto procedimiento de caza atrevido y curioso es práctica común de algunos cazadores: se ponen al acecho sobre la rama de un árbol a esperar que pase por debajo un elephante y, entonces, dejan caer sobre él una lanza con una enorme lastra como punta, y cuando la bestia herida huye, con sus movimientos hace que la lanza penetre cada vez más hasta acabar por perder sangre y morir. Me causa curiosidad un animal reconocido como lo indica Moren en su Gran Diccionario Histórico, o Mezcla Curiosa de la Historia Sagrada y Profana, como un animal de los "más gruesos, de los más fuertes, y según los naturalistas, de los más espirituosos y valientes animales terrestres quadrupedos".

Este animal, que según otros entendidos pertenece al reino de los brutos, ha merecido un gran reconocimiento, creyendo así del todo necesario diseminar, aunque sea sólo en parte, algunas noticias sacadas de aquí y de allá, para demostrar varias observaciones del mayor animal "que huella el suelo". "Tiene pequeños ojos, poco pelo, y una gran trompa por nariz delante: con ésta, y dos colmillos, sin recelo entra en batalla con el más pujante; no tiene por las piernas dobladura, ni distingue los pies con hendidura".

Nos dice el famoso platero y cincelador español Juan de Arfe y Villafañe en su Varia Commensuracion, Libro III que trata de las alturas y formas de los animales y  aves. Así me dí a la tarea de recolectar también las historias asombrosas que de los elefantes pueden encontrarse tanto en los autores antiguos como modernos.

Podemos leer en el mencionado Diccionario de Moreri lo siguiente: El elephante tiene "poco pelo, semejante al de los búfalos, así como su cuero, que es negro, espeso y duro de herir, si bien se siente blando y flexible al tocarlo. Tiene la cabeza gruesa, el cuello corto, y las orejas de dos palmos de ancho; la nariz suya, que se llama trompa, es larga y hueca como una trompeta grande, y le sirve de mano. Ciceron la llama manus: "está formada de una gruesa ternilla que le pende de entre los dientes; su pie es redondo y ancho del tamaño de dos o tres palmos, todo cubierto de callos, adornado de 25 uñas, semejantes a las conchuelas de S. Miguel Fixa su pie tan seguro, que jamás lo pone en vago, y es muy bueno para atravesar las montañas". En cuanto a la manera de atraparles, que son muy copiosas, está una que consiste en atajarlos en lugares estrechos, en los "quales ponen una elephanta que anda salida que los llama; esta se acuesta de espaldas para agurdarlos, contra lo natural de todos los demás animales y para esto se prepara un almoadon lleno de ojas y ramas de árbol, elevado del suelo cosa de quatro o cinco pies. Los elephantes jamas cubren á su hembra por muy calientes que estén, como vean á alguna persona. Las elephantas  están preñadas un año entero, y durante este tiempo no tocan á ellas los elephantes: acaloranse no obstante algunas vezes, y entonces son tan furiosos, que en nada se detienen ni reparan, sacrificando á alguno a su furia".

Otro autor más antiguo, Pero Mexía del siglo XVI, nos dice que los sentidos de estos cuadrúpedos son muy similares a los de los humanos. "Y ciertamente entiende la habla de su patria. Lo primero tiene gran obediencia en hacer aquellas cosas que aprende por su memoria, recibe delyte del amor, y gloria. Ultra de esto tiene lo que halla raras veces en el hombre. Bondad, prudencia, y quietud; tiene también religión, y reverencia á las Estrellas, Sol, y Luna. Ay algunos autores que esriben, que los rebaños de los elephantes de los pastos de la Mauritania vienen al rio Amilo, quando es Luna nueva, y aqui limpiándose solamente, se bañan con el agua y así saludando el Planeta, se bueleven en las selvas, y a sus hijos pequeños, quando son fatigados los llevan delante. Créese que entienden la religión de otros porque quando han de pasar la mar no entran en la nave, hasta que combidan á jurar al que los guia que boiberán". Se dice también que "mátales comer tierra, sino la mascan bien, tragan piedras, los troncos de los arboles les son un manjar gratísimo, las palmas más altas echan á tierra con la frente, y asi después cogen la fruta; mascan con la boca, respiran, beben, y huelen con aquella, la qual con razón se  llama mano, á ningún animal aborrecen más que al ratón, y si hubiessen ser tocado por él, lo que les dan á comer en el pesebre no lo comerían, sienten un gran tormento quando beben si tragan alguna sanguijuela también se dice que tiene el cuero que atre a las moscas, pero cuando estendido el cuero reciben los exambres de las moscas encima, arrugando la piel súbitamente las aprietan entre las arrugas, y asi las matan". Tengo referidas otras notables noticias sobre el entendimiento, la memoria, parto y de donde nacen, así como de la discordia que tienen con los dragones y los elefantes. Prometo, sí el amable lector lo permite, continuar dando luz a más informes sobre estos maravillosos cuadrúpedos gigantes. 

     

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Ramón Aureliano Alarcón
Instituto Mora.
 
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La ecología de las efermedades infecciosas
 
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Teodorro Carrada Bravo
     
               
               
Los microbios patógenos han tenido un papel decisivo en la historia de la humanidad. Se ha calculado que de 1348 a 1352 la peste bubónica causó la muerte de entre un tercio y  la mitad de la población en muchos países europeos. No fueron espadas ni pistolas sino microbios importados, llevados por los exploradores a través de los océanos, lo que derrotó a las poblaciones indígenas de América, y la llegada de europeos a Australia y Sudáfrica destruyó las poblaciones locales con la introducción de enfermedades infecciosas. La flora y la fauna también quedaron alteradas de modo irreversible. Posteriormente, los europeos se establecieron en muchas de  estas tierras fértiles, templadas y con una población local diezmada por las mortíferas epidemias de viruela negra, sarampión, tifo epidémico y otros males importados.
 
A mediados del siglo XX, las enfermedades infecciosas ya no eran la causa principal de mortalidad en países desarrollados. La erradicación de la viruela reforzó la idea de  que las enfermedades infecciosas podían eliminarse. Los avances sanitarios, la disponibilidad de agua potable y las mejores condiciones de vida, junto con las vacunas y agentes antimicrobianos, permitieron controlar muchas enfermedades infecciosas en países industrializados, pero las infecciones continuaron quitando la vida a millones de individuos cada año en el mundo en desarrollo. En la actualidad, las enfermedades infecciosas aún son la causa directa de muerte más común en el mundo. De los 51 millones de muertes acaecidas en el mundo en 1993, se calcula que 16.4 millones se debieron a enfermedades infecciosas y para sitarias. En África, al sur del Sahara, las enfermedades contagiosas son responsables de más de 70% de la carga de problemas de salud (medida por años de vida ajustado  por incapacidad), en contraste con aproximadamente 10% en países industrializados.
 
Los seres humanos hemos modificado la Tierra de tal forma que cada vez es más fácil para los microbios desplazarse y llegar a poblaciones vulnerables. El abuso de los agentes antimicrobianos y de sustancias químicas produce una presión selectiva para la sobrevida y persistencia de poblaciones de microbios más resistentes, y de insectos vectores más flexibles. Los patrones de las enfermedades infecciosas están cambiando de manera global y en escala masiva. Aunque el  blanco principal son pueblos con carencias y desventajas, se ha reportado la aparición de enfermedades infecciosas en todas las regiones del mundo. En 1993, un brote masivo de  criptosporidiosis en Milwaukee, E.u., afectó a más de 400  mil personas. El síndrome pulmonar por hantavirus se re conoció por vez primera en 1993, después de un brote de enfermedad pulmonar fatal en el suroeste de Estados Unidos. El SIDA, reconocido como síndrome clínico particular en  1981, ha llegado a todos los países del mundo, y el total  mundial acumulado de sujetos infectados podría ser de 40 a 50 millones para el año 2005.
 
Las enfermedades como la fiebre de Lassa, el SIDA y el Ébola, han dirigido la atención pública hacia las infecciones virales, pero los patógenos involucrados en estas enfermedades  infecciosas modificadas incluyen también bacterias, hongos, protozoarios y helmintos. Se reporta que la resistencia a fármacos aumenta no sólo en bacterias, sino también en virus, hongos, protozoarios y helmintos. Los artrópodos, como mosquitos, piojos y garrapatas, se están tornando más resistentes  a los pesticidas. Los brotes de enfermedades infecciosas han  causado mortalidad en especies tanto vegetales como frijol y arroz, como animales, focas, delfines, leones, pollos y caba llos. En 1845, el hongo de la roya de la papa, Phytophthora  infestans, ya conocido en Norteamérica, se detectó por primera vez del otro lado del Atlántico. Se difundió desde la Isla de Wight y destruyó sembradíos de papa por toda Europa. El  mayor impacto se presentó en Irlanda, donde se calcula que  un millón de personas murieron por hambruna. En 1970, un  hongo atacó al maíz híbrido, se diseminó por Estados Uni dos y destruyó 15 de la cosecha. Además de su impacto  directo sobre la salud humana, tales eventos encierran lec ciones importantes acerca de la ecología de las enfermeda des transmisibles.  
 
EL HOMBRE Y LA ECOLOGÍA DE LOS MICROBIOS
 
Hace más de un siglo, Roberto Koch presentó sus famosos  postulados para determinar la causa de una infección. Las  décadas siguientes atestiguaron el descubrimiento de muchos microbios infecciosos, incluyendo virus. Uno por uno se correlacionaron los microbios y las enfermedades, y quedó claro que la determinación de la causa de una enfermedad no era simple. Hoy día se sabe que el concepto de que el  microbio es la causa de una infección resulta inadecuado e  incompleto, debido a que se ignora la influencia de quien lo  recibe, del medio circundante y del ambiente social y físico, sin embargo, la ciencia médica aún tiende a considerar al  microbio como "el enemigo", y con frecuencia la única  respuesta ha sido buscar y destruir al invasor.
 
Una comprensión más amplia tendría que abarcar la perspectiva ecológica. Los seres humanos se han multiplicado tanto y han desarrollado tales tecnologías que sus actividades tienen impacto global y han modificado la Tierra  para todos los seres vivos. La especie humana es parte de un vasto proceso evolutivo y todas las formas de vida son interdependientes.  
 
Existen cuatro fuerzas generales que pueden matizar el impacto de las enfermedades infecciosas en los seres humanos:  el cambio en la diseminación, virulencia o capacidad de  transmisión de los microbios, el aumento de la probabilidad de exposición de los seres humanos a los microorganismos, un incremento en la vulnerabilidad de los humanos a la infección y a las consecuencias de ésta, y cambios del ambiente natural que facilitan la génesis de las epidemias o epizootias.
 
 Un conjunto amplio de factores biológicos, fisicoquímicos, conductuales y sociales influyen sobre cada una de estas fuerzas y, a veces, sobre dos o las tres. Muchos están interrelacionados y existen sinergias múltiples.
 
LAS MIGRACIONES HUMANAS
 
La migración de personas ha contribuido considerablemente a la introducción de infecciones en otras poblaciones. John  Snow escribió en 1849: "Las epidemias de cólera siguen las rutas principales del comercio. La enfermedad siempre aparece primero en puertos marítimos, antes de extenderse hacia el interior de islas o continentes". La magnitud y la  velocidad de la migración en la actualidad no tiene paralelo en la historia. En 1994 se calculó que existían 22 millones de refugiados y 25 millones de individuos desplazados en diferen tes regiones del mundo. Según la Organización Mundial de  Turismo, con sede en Madrid, a inicios de la década de 1990, más de 500 millones de personas cruzaron anualmente fron ¿teras internacionales en vuelos de aerolíneas comerciales. Gran parte de la migración no se planea ni se desea, y lleva a grandes grupos humanos a establecerse en áreas o condiciones que colocan a la gente en mayor riesgo de sufrir en fermedades infecciosas.
 
Grandes masas de individuos están siendo desplazadas debido a conflictos o inestabilidad política, presiones econó micas y cambios ambientales. Muchos refugiados buscan asilo en países en desarrollo. Los campos de refugiados, las áreas de recolonización y los albergues temporales con frecuencia se caracterizan por presentar hacinamiento, malas condiciones sanitarias, acceso limitado al agua potable, poca atención médica, mala nutrición y falta de aislamiento de insectos y animales en el ambiente. Múltiples ejemplos documentan  los estragos de enfermedades infecciosas como cólera, sarampión, paludismo y disentería por Shigella en estos asentamientos. Después del desplazamiento de 500 mil a 800  mil refugiados rwandeses hacia Zaire en 1994, casi 50 mil  murieron durante el primer mes, al tiempo que se diseminaron epidemias de cólera y de Shigella dysenteriae tipo I en los  campos de refugiados.
 
El movimiento masivo de poblaciones que ocurre actualmente en el mundo incluye animales, plantas, semillas, insectos y todo tipo de vida, además de seres humanos. Mediante  su transporte por aire, agua y tierra, los humanos han "dotado  de alas" a plantas, animales y microbios, lo que extiende y acelera su propagación. Los viajes aéreos aceleraron la  diseminación del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) por todo el planeta. La introducción de nuevas especies de plantas  y animales en un área puede cambiar sus condiciones ecológicas, y en ocasiones extingue especies locales debido a la depredación, enfermedades, competencia y cambios en el  habitat. La introducción de insectos vectores puede afectar la salud humana, si el vector es capaz de transmitir patógenos a las personas.
 
Muchas áreas del mundo son ahora receptoras de infecciones virales, como el dengue, debido a la introducción de Aedes albopictus y a la expansión de Aedes aegypti. Se ha en contrado que el agua de lastre de barcos que viajan entre  Japón y la bahía Coos, en Oregon, llevaba 356 especies diferentes de organismos marinos.
 
Las islas son especialmente vulnerables a las invasiones. Se  calcula que había 1 900 especies de plantas endémicas y más  de 5 mil especies de insectos antes de la llegada de a los colonizadores humanos a Hawaii. A través de los siglos, el arribo de seres humanos acarreó a las islas hawaianas ratas, mangostas, mosquitos, cucarachas, gorriones ingleses, muchos otros animales y más de 4 500 especies de plantas extranjeras.
 
Cuando surge una clona virulenta de un patógeno, como  ha ocurrido con Neisseria meningitidis, están disponibles  muchas rutas para que se desplace de un área geográfica a  otra. En 1987, la enfermedad meningocócica del grupo A se propagó entre peregrinos que hacían su haj a la Meca; éstos  llevaron la clona virulenta de su lugar de origen a Estados Unidos, el Reino Unido, Pakistán, varias partes de Arabia Saudita y los estados del Golfo Pérsico, entre otros sitios. El marco temporal de los siglos pasados se ha comprimido por efectos  de la magnitud y la velocidad de los viajes modernos. Las  fronteras son porosas y los microbios las atraviesan fácilmente. Cuando ocurre un brote de difteria en los nuevos estados independientes de la antigua Unión Soviética, las poblaciones  de otros países también sienten el impacto: casos ligados a  exposiciones en la Federación Rusa se han reportado en Polonia, Finlandia, Alemania y Estados Unidos. Con base en  estudios serológicos, se calcula que hasta 60 de los adultos en América y Europa son susceptibles a la temible difteria o "garrotillo".
 
LOS CAMBIOS CLIMÁTICOS  
 
Los cambios climáticos y ambientales también tienen muchos efectos directos e indirectos en la salud humana. La temperatura y la humedad también influyen en la abundancia y distribución de vectores y hospederos intermediarios. El calentamiento global puede modificar las zonas de vegetación y es de esperarse que cambie la distribución y la abundancia de infecciones transmitidas por vectores, como el paludismo, la leishmaniasis y el dengue hemorrágico. Las temperaturas más elevadas pueden permitir a insectos y plagas sobrevivir inviernos que normalmente limitarían sus poblaciones. Un aumento del paludismo en Rwanda coincidió con altas temperaturas y lluvias récord. En 70 comunidades de México, la temperatura promedio durante la  temporada lluviosa fue el factor de predicción más fuerte  del dengue: temperaturas más altas aumentaron la eficiencia del vector, fenómeno que se agravó por la presencia de  basura, recipientes que pueden servir como criaderos del mo quito A. aegypti.
 
El calentamiento global podría contribuir a un auge general de florecimientos de algas en las costas, aunque también puede influir sobre el proceso, la descarga de aguas residuales ricas en nitratos, fósforo, contaminantes químicos y material orgánico, así como la pesca excesiva de peces que se alimentan de plancton. Las consecuencias sobre la salud humana pueden ser directas e indirectas. Los dinoflagelados tóxicos pueden provocar enfermedad en personas que con sumen mariscos. Los florecimientos tóxicos de algas también  se han asociado con la muerte masiva de vida marina.
 
Se cree que los eventos climáticos extremos, como sequías e inundaciones, se incrementarán debido a cambios clim ticos globales que ya se han previsto. Diversos brotes de enfermedades han ocurrido después de presentarse condiciones climáticas extremas. Éstos incluyen infecciones transmitidas por vectores, como paludismo y encefelalitis venezolana, infecciones transmitidas por animales, como las causadas por  hantavirus, e infecciones transmitidas por el agua, como cólera,  hepatitis E, fiebre tifoidea. El incremento de las poblaciones  de moscas domésticas favorece la transmisión de la fatídica disenteria causada por Shigella.
 
Los cambios climáticos y ambientales también provocan que los seres humanos migren, desarrollen nuevas tierras y vivan en lugares que favorecen la propagación de enfermedades infecciosas. Simultáneamente, se observa un aumento de la urbanización y de la exploración y el desmonte de nuevas tierras. Ambas actividades acarrean riesgos de enfermedades infecciosas. Los pobladores de los enormes asentamientos  periurbanos que han crecido en todo el mundo, particularmente en regiones tropicales, están expuestos a tantos riesgos  de sufrir enfermedades infecciosas como aquellos que viven  en los reasentamientos. La fiebre del dengue es un ejemplo  de infección que se disemina fácilmente en el ambiente  urbano tropical. Los residentes provienen de distintas regiones geográficas y pueden volver a visitar con regularidad a sus familias en áreas rurales, lo que proporciona un conducto para la diseminación de microorganismos. El desmonte y la colonización de nuevas tierras alteran los ecosistemas existentes y pueden poner al descubierto microbios del suelo o de animales, en ocasiones transportados por vectores artrópodos, que antes no eran reconocidos como patógenos  para los humanos. La fiebre hemorrágica venezolana, causada por el virus Guanarito y transmitido por roedores, se reconoció por vez primera en 1989, después de un brote  epidémico grave.
 
El crecimiento de la población significa que la gente vive en densidades mayores, lo que aumenta el riesgo de una propagación rápida de infecciones. En 1990, se calculaba que 1.3 mil millones de personas en el mundo en desarrollo carecían de acceso a agua limpia y casi 2 mil millones  no contaban con un sistema adecuado para disponer de  las heces. Cada vez más individuos están siendo empujados hacia la marginación. Gran parte del incremento en  el crecimiento urbano se encuentra en áreas ubicadas a menos de 75 millas del mar, que están en riesgo de sufrir  huracanes e inundaciones y en áreas con mayor riesgo de tener sismos. La mayor densidad de las poblaciones y los recursos inadecuados también dan pie a inestabilidad social y política.
 
LOS NUEVOS PELIGROS DE INFECCIÓN
 
Los avances tecnológicos generan con frecuencia su propio contrapeso al provocar nuevas vulnerabilidades. Las intervenciones del hombre sobre su ambiente natural tienen comúnmente consecuencias no calculadas e inesperadas. El amplio uso de antimicrobianos ha conducido a tasas elevadas de resistencia de muchas bacterias. El procesamiento y la distribución de alimentos en masa ha resultado en grandes brotes ocasionales de infecciones por agentes como diversas salmonelas y Escherichia coli 0157:H7. Estos brotes  no hubieran podido ocurrir sin extensas redes de distribución. Los grandes sistemas municipales de agua hicieron posible la infección de más de 400 mil personas con Cryptosporidium parvum en unos pocos días. Cuando las técnicas médicas modernas han sido aplicadas sin el entrenamiento ni recursos adecuados, han tenido consecuencias desastrosas, como lo han demostrado dramáticos brotes de  fiebre de Lassa nosocomial en Nigeria y del virus Ébola en Zaire. La transmisión de los virus a pacientes y al personal  médico fue el resultado de la exposición a agujas contaminadas y a la carencia de asepsias adecuadas durante cirugías. En la India empobrecida, se practican transfusiones de sangre en los hospitales "sin hacer ninguna prueba de laboratorio",  por lo que el VIH y los virus de la hepatitis B y C se han propagado de manera alarmante.  
 
Los cambios del clima llevan a la creación de nuevos hábitats que consumen mucha energía y ofrecen nuevas vías para propagar infecciones. Los sistemas de enfriamiento de  aire y agua se han asociado con brotes de la enfermedad del legionario. El habitat natural de la Legionella pneumophila, agente causal de la enfermedad, se encuentra en arroyos, lagos y otros cuerpos de agua, donde está presente en cantidades pequeñas. Los inventos humanos como las torres de enfriamiento de agua y los sistemas de distribución de la misma, proporcionan condiciones favorables para la sobrevida y la proliferación de la bacteria, y también los medios  para su diseminación. La Legionella pneumophila sobrevive  en concentraciones de cloro que se emplean típicamente para tratar el agua. En Luisiana, la influenza apareció entre agosto e inicios de septiembre de 1993, una época rara para su transmisión en la zona templada, pero agosto había tenido temperaturas elevadas que rompieron récords, y poca lluvia. Los  brotes, dos en un sanatorio y otro en una barcaza, tuvieron  características comunes: áreas de convivencia compartida y  aire recirculado (acondicionado) compartido. Los factores  que históricamente se asocian con brotes de influenza son el hacinamiento y la baja humedad.  
 
Muchos pacientes debilitados con fibrosis quística pueden sobrevivir ahora durante décadas mediante una atención médica cuidadosa. Los brotes recientes de Pseudomonas (Burkholderia) cepacia en centros con alta incidencia de fibrosis quística en Toronto, Canadá y en Edimburgo, Escocia se asociaron con alta mortalidad. Marcadores moleculares  permitieron documentar la existencia de un linaje microbióano adaptado para su transmisión eficiente en in dividuos con fibrosis quística. Esta clona altamente transmisible, que fue la responsable de las epidemias, se adhiere mejor a las células epiteliales humanas que otras cepas de la misma bacteria. Se pensó que la aparición de esta clona distintiva en diferentes continentes se relacionaba con la visita a campos de verano internacionales.  
 
ALGUNAS MEZCLAS FATALES  
 
En muchas áreas geográficas el surgimiento de infecciones es sólo una manifestación de inestabilidad y tensión dentro del sistema. Hoy día existen oportunidades sin precedente  para reunir desordenadamente a personas, animales y  microbios de todas las áreas geográficas en un ambiente que  ha sido modificado por la industria, la tecnología, la agricultura, sustancias químicas y cambios climáticos, y también debido al crecimiento de la población. Diversos fondos  genéticos se están mezclando en tasas y combinaciones diferentes, en un tiempo demasiado corto para permitir la adaptación a través de un cambio genético. Se han llevado a cabo múltiples intervenciones con una comprensión limitada de sus posibles consecuencias.
 
Las armas invisibles de los conflictos actuales son los  microorganismos. En la mayoría de las guerras, a través de la historia, las enfermedades infecciosas dieron muerte a más tropas que las armas de guerra. Más civiles que combatientes han muerto por conflictos desde la Segunda Guerra  Mundial. En conflagraciones recientes, las víctimas con frecuencia han sido aquellos cuyas vidas han sido trastornadas por la beligerancia: refugiados, poblaciones desplazadas, niños sin acceso a inmunizaciones ni a soluciones de rehidratación oral, las masas hambrientas y vulnerables que sucumben a infecciones que no son ni extrañas ni nuevas. La mortalidad por tuberculosis mostró en muchos países europeos un incremento notable como resultado de la Primera Guerra Mundial.  
 
Hay una necesidad urgente de integrar los conocimientos acerca de las enfermedades infecciosas con aquellos referidos a los cambios climáticos y ambientales, la migración  y el crecimiento de la población, la demografía y las consecuencias de la guerra. Todos están vinculados de manera indisoluble y participan en los patrones modificados que se observan en las enfermedades infecciosas. Lo importante es reconocer que la carrera armamentista, la sobrepoblación de los recursos naturales y la pobreza extrema no son fenómenos aislados, por el contrario, tienen una relación causal  con las enfermedades infecciosas y el grave deterioro del ecosistema planetario.  
 
Se tienen más datos científicos acerca del presente y del  pasado que nunca antes. Existen verdaderas biopsias de la Tierra, representadas por las muestras de hielo profundo, que revelan secretos de patrones climáticos antiguos. Los cuerpos congelados de seres humanos, insectos, ratones y momias conservadas, al ser examinadas mediante la reacción en cadena de la polimerasa y otras técnicas, ayudan a crear un conocimiento más completo de la vida en siglos pasados. ¿Se traducirá esto en un cambio de conducta que  contribuya a conservar la salud de los seres humanos y la  biosfera? Múltiples sucesos indican que hay un desequilibrio entre lo que se sabe y lo que ha sido posible realizar. La tarea de los científicos es contribuir a diseminar estos conocimientos valiosos para todos.  
 
Gran parte de la atención reciente se ha enfocado en patógenos letales raros, no reconocidos previamente. Al mismo tiempo que es importante estudiar estos patógenos e identificar los sucesos que llevan a su aparición y propagación, resulta esencial no pasar por alto los patógenos que no son familiares y, por consiguiente, con frecuencia menos temidos. La influenza que causó la muerte de 20 millones de individuos en el año posterior al fin de la Primera Guerra Mundial, todavía es un asesino y tiene la capacidad de cambiar de manera rápida y diseminarse extensamente por todo el mundo. Dos atributos del virus de la influenza —su potencial para el cambio genético rápido y su facilidad de transmisión— lo convierten en una amenaza continua que con frecuencia no se advierte y se subestima. Hay una vacuna muy efectiva contra las cepas de un virus de la influenza A y B, pero su aplicación es muy limitada en los países pobres.  
 
PROGRESO APARENTE SIN ADELANTOS ESPECTACULARES  
 
Es difícil imaginar un salto en el conocimiento en las áreas social, política o científica que detenga el desplazamiento de la población o el incremento de la pobreza y las enfermedades. ¿Qué puede hacerse? Otros autores han escrito de modo persuasivo acerca de la necesidad de una mayor vigilancia y de la creación de redes globales. Éstas deben integrarse en las distintas disciplinas científicas y regiones geográficas. Vanos elementos parecen esenciales: reconocer los vínculos entre el crecimiento de la población, la guerra, el cambio climático y ambiental, la migración global y la salud y la seguridad de los humanos; desarrollar bases de datos que combinen información acerca del clima, la demografía, los movimientos de poblaciones y enfermedades de seres humanos, animales y plantas; identificar marcadores para regiones o poblaciones que tienen alto riesgo de sufrir en fermedades epidémicas, de modo que pueda intervenirse  para reducir su impacto; continuar los esfuerzos para desacelerar el crecimiento de la población; tomar las medidas necesarias para reducir la migración en masa y el desplazamiento de poblaciones; reducir la tendencia al consumismo y los gastos militares; poner más atención al uso de las tierras y a la producción y desecho de toxinas y sustancias químicas, tener una visión más amplia y un marco temporal mayor cuando se analiza el impacto potencial de las intervenciones del hombre sobre el ambiente natural.  
 
CONCLUSIONES  
 
No es posible analizar las intervenciones del hombre sobre el ecosistema natural, sin considerar otras variables aparentemente inconexas: la carrera armamentista, el endeudamiento creciente de las naciones más pobres, el nivel educativo y el desarrollo tecnológico, que generan enormes desigualdades entre las naciones ricas del norte y las más pobres del sur. Las epidemias fatídicas causadas por los microbios patógenos no son ajenas a todos estos cambios, con fluctuaciones a lo largo de la historia. En el mundo globalizado de hoy, hay mayor complejidad social y menor equidad, atribuibles en gran parte a los rápidos cambios socieconómicos, políticos, ambientales y climáticos convergentes, que propician la aparición de nuevas epidemias, como es el caso del mal de las "vacas locas" (encefalopatía espongiforme causada por priones) y de la reaparición de la fiebre aftosa en los bovinos, aunque el incremento de estos graves males es sólo una manifestación de la inestabilidad global y el deterioro amenazante.
 
Cualquier respuesta significativa deberá integrar y sistematizar los conocimientos de las diferentes disciplinas, biológicas, sociales y del área fisicoquímica, tarea difícil pero necesaria, para abordar cabalmente el problema con una visión sistémica global (planetaria), que considere a las enfermedades infecciosas en su contexto más amplio, genético, evolutivo, socioeconómico y ecológico: éste es el reto principal de los científicos del siglo XXI.
 
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A fines de 1946 aparece en México la fiebre aftosa, traída quizá de Brasil, quizá de otra parte. La  enfermedad es desconocida en el  país, y los veterinarios no están preparados para hacerle frente. Bajo la presión de los Estados Unidos, deseosos de escapar al azote, el gobierno mexicano elabora un  programa de urgencias. De hecho, sus autores son ganaderos y veterinarios de los Estados Unidos, que obligan a adoptar una solución radical, que los campesinos bautizan  inmediatamente: el "rifle sanitario". Todo el ganado enfermo habría de ser sacrificado; más todavía, todo el ganado sospechoso: si un animal tiene la fiebre aftosa en un pueblo, todo el ganado ha de morir. El procedimiento había sido empleado en los Estados Unidos en 1922, cuando brotó una epidemia muy grave, aunque bastante localizada.
 
Pero México no es Texas, y el buey no es bisté, el buey es un elemento fundamental de la economía agraria; cada labrador tiene sus vacas y su yunta de bueyes para labrar la tierra, trabaja con su ganado, vive de su ganado. La destrucción del ganado en el centro del país habría de significar pura y simplemente la destrucción de la agricultura.
 
Los dirigentes de la Unión Nacional Sinarquista, tan poco preparados como el gobierno, forman una comisión técnica para saber si la matanza es inevitable. Los ponentes afirman que la variedad mexicana de la fiebre aftosa es benigna y no exige un tratamiento drástico. Entonces, el Comité Nacional comienza una campaña contra el "rifle sanitario" y contra los Estados Unidos. ¿Por qué contra los Estados Unidos? Porque el 16 de febrero de 1947, el Senado norteamericano aprueba por unanimidad un proyecto de ley por el que se autoriza a la Secretaría de Agricultura a colaborar con las autoridades mexicanas para combatir la aftosa. Esta ley prevé que ambos gobiernos trabajarán juntos para exterminar, controlar, evitar o retardar la fiebre en las regiones de México donde sea indispensable "para proteger el ganado y las industrias agroalimenticias de los Estados Unidos". Se precisa en la misma que la Secretaría de Agricultura proporcionará los especialistas, el material e incluso el dinero necesario.  
 
La gente de las ciudades, la clase política, no se dan cuenta de la gravedad del asunto para los campesinos que, al margen de toda boolatría (pasión sentimental), se siente amenazados en su propia existencia. Los periódicos de los pueblos no dicen nada de la matanza del ganado, mientras que los campos están en ebullición, hasta acercarse, a veces, peligrosamente al nivel insurreccional. Rubén Jaramillo, antiguo zapatista, líder agrario importante de Morelos y de Puebla hasta su muerte violenta en 1962 (asesinado por familiares del presidente), reacciona con violencia: "Si permite usted, escribe el gobernador de Morelos, que se fusile al ganado en nuestro Estado, iniciaremos nuestra lucha defensiva. Sabe usted muy bien que a los enfermos no se los mata, se los cura. Vengo ahora del Estado de Michoacán, donde he visto las injusticias cometidas por el gobierno, he visto llorar a los hombres cuando sus animales caían bajo las balas del tristemente famoso rifle sanitario". Jaramillo recorre los pueblos, arma a sus hombres, hace propaganda a favor de la vacuna. Lo mismo que la la Unión Nacional Sinarquista, que ha llegado a la conclusión de que con la vacuna es suficiente.  
 
Ahora bien, el gobierno mexicano, con asombrosa inconsciencia, clasifica como zona aftosa los 17 Estados del centro y del sur, la región más poblada del país, y encarga al ejército la protección de los inspectores. Los campesinos no saben qué hacer con el dinero que se les ofrece para comprar mulas y tractores, que no conocen, y la matanza, desde 1947, disloca la economía, y produce un déficit de leche, de carne y de cereales. En el otoño se han sacrificado cerca de 500 000 reses, cuando el gobierno de marcha atrás para reemplazar la matanza por la
vacuna. ¿Por qué?
 
Porque en el campo ha estallado la guerra. "El gobierno mexicano tiene miedo de os hombres encolerizados y su posición es muy fuerte. Cuando se va a una región donde el ganado forma parte de la familia, se comprende el impacto formidable de la campaña sanitaria", informa un veterinario norteamericano ante la Comisión  de Investigación Parlamentaria. A principios del verano de 1947, los técnicos evacúan los Estados de Guerrero, Michoacán y México, donde han surgido graves disturbios, con varias muertes. En junio, han matado a un veterinario en el Bajío, y en septiembre, un veterinario, un oficial y seis soldados han sido muertos en Senguío (Michoacán). Como este último suceso es grave, el gobierno descarga la responsabilidad sobre la Unión Nacional Sinarquista, que es impotente. Se detiene y se juzga a un centenar de personas, en tanto que circulan papeles denunciando a los "capitalistas, únicos favorecidos por el rifle sanitario, porque la tierra quedará sin animales para que la trabajen y ellos la rescatarán por un bocado de pan".  
 
En octubre, se multiplican los choques con el ejército; en el Estado de Michoacán, la resistencia es tan intensa que el ejército tiene que ser empleado masivamente; se hace saltar al gobernador (general y político corrompido, como tantos otros, que sirve de chivo expiatorio) y, a fin, ante la actitud resuelta de los campesinos, se suspende la matanza, primero únicamente en Michoacán, y después en toda la república mexicana.
 
En este momento, los dos gobiernos, mexicano y norteamericano, aceptan tomar en consideración la opinión de los especialistas, que ya desde hacía meses afirmaban que bastaría con la vacuna. Los norteamericanos están impresionados por la violencia del sentimientos antiyanqui en el campo (a tal grado que en 1948 y 1949,  ya no se emplean más que mexicanos para vacunar a los animales) y los políticos, por la violencia de los enfrentamientos que se multiplican. Los campesinos se mantienen tanto más firmes cuanto que comprueban que los efectos de la enfermedad en el ganado han sido muy benignos.
 
En noviembre de 1947, la comisión mexiconorteamericana de la fiebre aftosa, propone el abandono del "rifle sanitario" y su sustitución por la vacuna.
 
 
 
 
     
Referencias bibliográficas
 
 
     
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Teodoro Carrada Bravo
Hospital General de zona con medicina familiar número 2,
Irapuato, Guanajuato, Instuituto Mexicano del Seguro Social. 
 
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El inventario forestal nacional 2000

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Alejandro Velázquez, Jean François Mas, R. Mayorga Saucedo, José Luis Palacio, Laura Luna Gonzáles, Irma Trejo, José López García, Mandrocheo Palma, Armando Peralta, Jorge Prado Molina,  Gerardo Bocco, Grabriela Gómez Rodríguez y Francisco González Medrano
     
               
               
A lo largo de la historia, y particularmente en la actualidad,
los bosques han sido uno de los recursos naturales fundamentales, pues la madera, una de las fuentes de energía y de materias primas más importantes en el planeta, proviene de ellos. Asi mismo, los bosques son clave en el suministro de lo que hoy se denomina bienes servicios ambientales, además de poseer otras múltiples funciones y usos.
 
Actualmente, se estima que un tercio de la superficie terrestre continental (3.54 mil millones de hectáreas) aún se encuentra conformada por cubierta forestal. La proporción entre bosque y población humana, sin embargo, ha venido disminuyendo de 1.2 hectáreas per cápita en 1960 a 0.6 en 1995; la expectativa para 2025 es de 0.4. Los últimos datos de la FAO documentan un incremento en la superficie forestal de los países del norte, mientras que en los países del sur se registra un continuo proceso de deforestación. Esta acelerada pérdida de los bosques conlleva grandes problemas ambientales, entre los que se destacan las inundaciones, los deslizamientos de laderas, la pérdida de biodiversidad y por ende la productividad y otros fenómenos que traen consecuencias trágicas a las poblaciones humanas. El calentamiento global y sus repercusiones es resultado parcial de estas tasas aceleradas de deforestación, pues contribuye con alrededor de 25 de las emisiones de CO2 a la atmósfera.
 
En México, la situación es ligeramente más grave que la media mundial. Los datos de 1960,1995 y las predicciones para 2025 son, respectivamente, de0.8,0.6 y 0.3 hectárea de bosque per cápita. Las consecuencias de estos procesos de pérdida de la vegetación son cada vez más obvias y en ocasiones desastrosas. Las políticas de desarrollo rural que han fomentado la sustitución de la cobertura forestal (primaria) por otro tipo de coberturas de mayor producción a corto plazo (cultivos y pastizales inducidos) pero de bajo rendimiento a mediano y largo plazos son las causas principales de la deforestación. Por lo tanto, se hace urgente contar con estimaciones precisas de las tasas de deforestación en aras de identificar qué se pierde y en dónde ocurre para poder generar estrategias que conlleven a reducir la drástica pérdida de los bosques y todo el bagaje genético que albergan.
Las estimaciones de las tasas de deforestación para el México vanan entre 370 mil y 1 500 millones hectáreas por año, esto es, entre 0.8 y 2 anual. Estas divergencias se deben principalmente a dos fuentes de error: la falta de datos de todo el territorio que sean consistentes obtenidos con métodos comparables y a la ausencia de un marco conceptual que permita identificar entidades geográficas denominadas según un sistema jerárquico y compatible con la literatura ya existente. Esta situación hace que las estimaciones no sean confiables y, como consecuencia, no se disponga de los insumos para fundamentar políticas enfocadas a contrarrestar los procesos de deforestación. Así, pese a los esfuerzos de diferentes sectores gubernamentales y sociales en México, se estima que, de la superficie original forestal del país, al menos 50 ha desaparecido o se ha deteriorado de tal manera que ha perdido su papel ecológico original. Por lo tanto, es crucial promover políticas que conduzcan a un manejo adecuado del bosque remanente, que permita su aprovechamiento y conservación de forma integrada. Para ello, el inventario y el subsiguiente monitoreo del recurso forestal son insumos imprescindibles.
 
La vegetación es considerada como el componente del paisaje más dinámico, dada su susceptibilidad a cambios tanto naturales como los inducidos por el hombre. Ésta además, alberga múltiples recursos naturales para el uso directo e indirecto de los vertebrados en general y en especial para el hombre. Por éstas y otras razones que revelan su importancia, la vegetación (tanto la que aporta bienes maderables como los no maderables) necesita estar bien documentada en cuanto a diversidad, distribución, abundancia y grado o condición de conservación. Los invéntanos forestales representan el mecanismo legal para reunir esta información, y hasta ahora se habían venido realizando esfuerzos aislados en México, siguiendo enfoques geográficos (mapeo de la cobertura), ecológicos (basado en los principios fisonómicos y florísticos) y forestales (con énfasis en la estimación volumétrica del recurso maderable). La base de datos generada a partir del inventario forestal 2000 reúne las bondades de estos tres enfoques y permite ser actualizada de manera expedita al estar organizada en un formato digital rigurosamente elaborado. Esta base de datos hace factible la comparación lógica con otras ya existentes, como las del INEGI (serie II) por haber sido diseñada para tal fin.
 
Según la FAO, la superficie forestal de México es de 0.6 hectáreas per cápita; en Brasil (con una superficie aproximada a 4 veces mayor a la de México) es de 3.4 hectáreas per cápita; y en Colombia (con cerca de la mitad de la superficie de México) es de 1.5 ha per cápita. Los datos presentados en este estudio muestran un escenario más optimista, pues la superficie forestal sensu stricto (bosques y selvas) de México supera por 4 los datos estimados por la FAO. No obstante, México posee superficies forestales menores per cápita si se compara proporcionalmente a los tres países ya antes mencionados. Estos tres países muestran tasas de deforestación acelerada y nuestro país, a pesar de la pobre información existente, parece ir a la vanguardia. Por esta razón, resulta prioritario contar con bases de datos robustas, actualizables y disponibles para múltiples usuarios (e.g., tomadores de decisiones, políticos, manejadores de recursos) que buscan estrategias de uso y conservación de la vegetación a largo plazo.
 
El grado de deterioro
 
Con base en los datos obtenidos se establecieron porcentajes y superficies de cada una de las formaciones vegetales y tipo de vegetación. En cuanto a las primeras, una proporción de cada formación se encuentra en algún grado de deterioro, por lo que los totales deben leerse tomando en cuenta que cierto porcentaje es considerado como área perturbada. Los "matorrales" cubren la mayor porción con casi 30, esto es, alrededor de 55 millones de hectáreas; le siguen en orden descendente los "cultivos" con 23 por ciento y casi 45 millones; continúan los "bosques" con 17 y más de 30 millones; siguen las "selvas" con 15 y alrededor de 30 millones, y enseguida los pastizales con poco más de 10 y menos de 20 millones de hectáreas. Las otras coberturas cubren en su conjunto menos de 10 de la superficie total del país. La distribución espacial de estas formaciones de vegetación se muestra en el mapa que se encuentra en la tercera de forros del Inventario (mapa de la distribución actual de la vegetación de México). Así, las tres formaciones de mayor cobertura del país (matorrales, bosques y selvas), cubren más de 61 del territorio nacional; pero cerca de 17 de la superficie del territorio nacional ocupada se encuentra considerado como vegetación secundaria derivada de selvas, bosques y matorrales. Es decir, el mapa muestra un escenario optimista, pues no denota las superficies de matorrales, bosques y selvas perturbadas que prosperan en el país. Como ejemplo, los bosques que ocupan 16 92 del país, incluyen 6.34 de áreas de bosques con predominio de especies secundarias herbáceas y arbustivas.
 
En lo que se refiere al tipo de vegetación, el "matorral xerófilo" cubre la mayor superficie con más de 50 millones de hectáreas; le siguen la "agricultura de temporal" y la "agricultura de riego y humedad", con más de 20 millones cada una, esto es,' casi 12% Las selvas caducifolias y subcaducifolias cubren más de 20 millones de hectáreas y los pastizales un poco menos de esta misma cifra; los bosques de coníferas y latifoliadas menos de 15 millones, los de sólo latifoliadas 10 millones, y aquellos exclusivamente de coníferas alrededor de 8 millones; las selvas perennifolias y subperennifolias cubren 10 millones de hectáreas, mientras que tipos de vegetación como el bosque mesófilo de montaña, el mezquital y otros más no llegan siquiera a cinco millones de hectáreas.
 
Uso potencial de los resultados
 
Los resultados generados en el presente trabajo proporcionan una base de datos de gran utilidad para las tareas de manejo y conservación de la biodiversidad, entre las cuales se destacan tres líneas de trabajo: la identificación de áreas de alta heterogeneidad (diversidad Beta), la condición de las diversas áreas protegidas del país, y la vinculación entre las diversas bases de datos existentes y entidades geográficas. El resultado inicial de este inventario muestra un sistema jerárquico de agregación de la vegetación que permite elaborar cuatro modelos cartográficos en forma rápida. El primer modelo, en la categoría de formación (escalas entre 1:8 millones y 1:4 millones), permitirá visualizar la heterogeneidad en todo el país y comparar la proporción de coberturas alteradas por el hombre con la de las coberturas naturales. El segundo modelo, en la categoría de tipo de vegetación (escalas entre 1:1 millones y 1:500 mil), aporta elementos para la planeación en los estados, la regionalización y la búsqueda de entidades ecológicas. El tercer mapa, en la categoría de comunidad (escalas entre 1:250 mil y 1:125 mil) muestra la complejidad para el manejo de diversas regiones en la categoría de grupo de municipios (región económica). Se podrán generar políticas de manejo y conservación de la biodiversidad con base en índices de heterogeneidad municipal y planes conjuntos con municipios vecinos que comparten comunidades y problemáticas afines. Además, permitirá identificar áreas de gran biodiversidad con alto grado de fragmentación. Con esta información se tendría la base para la elaboración de planes de manejo regional para modelos de aprovechamiento y conservación en municipios, comunidades, ejidos y de organizaciones sociales.
 
Existen numerosas evidencias empíricas sobre el papel de la cobertura vegetal en el balance hídrico en diferentes regiones ecológicas, así como las consecuencias negativas (directas e indirectas) causadas por la remoción de ésta en una cuenca. De manera análoga, la relación entre cobertura vegetal y erosión y conservación de suelos ha sido estudiada en forma detallada durante al menos 70 años. Así, los datos de cobertura proporcionados por el presente trabajo permitirán generar modelos de predicción de erosión en los cálculos de obra de conservación. Disponer de estos datos de manera general y regional, así como en lo referente a las cuencas, permite describir explicar y predecir los patrones de erosión laminar y en cárcavas, y estimar la producción de sedimentos y la tasa de depósito en niveles de base locales y regionales. Asimismo, estos datos ofrecen la posibilidad de establecer escenarios de simulación para pérdida de suelos y para catástrofe de eventos extraordinarios. La cobertura vegetal y los cambios en el tiempo de la misma tienen un papel fundamental en ambos procesos Particularmente, los riesgos y procesos influidos por la cobertura son aquellos desencadenados por eventos hidrometeorológicos extraordinarios, es decir, de alta magnitud pero de relativamente baja frecuencia. La cobertura vegetal, particularmente la forestal, actúa como elemento protector de las laderas frente a dichos eventos, cuya dinámica es influida por la interferencia antrópica en los patrones de cambio global. De la misma manera que en los casos anteriores, los datos proporcionados por este trabajo contribuyen, a definir cuáles son las zonas susceptibles de sufrir altos grados de afectación por efectos de eventos extraordinarios. Por lo tanto, el componente cobertura es clave en los modelos de predicción de desastres.
 
Uno de los indicadores más importantes de un desarrollo balanceado con la conservación de los recursos naturales, mundialmente y en nuestro medio, es la cuantificación del cambio en la cobertura y uso del suelo. La deforestación es un proceso cuyo desarrollo se ha acelerado en regiones intertropicales, a favor de políticas de incremento de la productividad económica (usos maderables), pero no del desarrollo integral, o bien, por falta de control en la implementación de políticas correctas. El cambio drástico de áreas perturbadas por áreas totalmente antropizadas, aunado al incremento del CO2 en la atmósfera producto de la actividad humana, ha sido considerado como la mayor causa de pérdida de germoplasma de manera global. Desde esta perspectiva, la conservación y restauración de la cobertura vegetal primaria y las diversas fases sucesionales son prioritarias para asegurar aspectos esenciales de la calidad de vida del hombre. Así, los estudios detallados que documenten la dinámica del cambio de uso del suelo permitirán conocer las tendencias que llevan a que un tipo de vegetación sea sustituido por otro y por lo tanto las implicaciones que tiene esto en el CO2 existente. Con la información adicional de las tasas de incremento anual por especie característica de cada una de las comunidades de vegetación se podría calcular el total de CO2 que potencialmente es posible capturar por tipo Esto, multiplicado por la superficie que ocupa cada comunidad, se podría traducir en el total de toneladas de CO2 que se capturan por año. El impacto que ejerce el cambio de uso de suelo en los patrones climáticos aún necesita ser evaluado y desarrollado, así como la información complementaria necesita ser generada por medio de futuras investigaciones, pero el insumo básico de todo el país ya se encuentra disponible en formato digital.
 
El uso de la percepción remota coloca al usuario en la necesidad de clasificar, no objetos naturales, como ocurre durante el trabajo de campo, sino objetos espectrales, es decir, caracterizados por su respuesta espectral en las bandas que el sensor detecta. Esta limitación determina la capacidad de discriminación de clases informativas (es decir, congruentes para su uso en la toma de decisiones) y debe ser compensada por la posibilidad de mapear grandes zonas (capacidad sinóptica de los sensores, sean fotos o imágenes). El inventario forestal indica que es posible fusionar un enfoque espectral de interpretación (cartografía de vegetación usando imágenes de satélite, con resolución de 30 m en el terreno), con datos preexistentes obtenidos mediante fotointerpretación, interpretación de imágenes de satélite, e intensa verificación de campo (datos proporcionados en formato digital por INEGI, serie II de cartografía de uso del suelo y vegetación). De esta manera, y siempre y cuando los intérpretes tengan buena experiencia de campo, una estrategia de mapeo puede beneficiarse de estos dos componentes. En cuanto a la interpretación de imágenes, haber optado por un esquema de trabajo visual (y no automatizado, supervisado o no), a partir de propuestas como las de Batista y Tucker, y Sader y colaboradores, permitió incorporar toda la experiencia de los intérpretes, y no invertir el tiempo en tratamientos automatizados que luego deben editarse de manera pormenorizada.
 
De este estudio se deriva la necesidad de actualizar y monitorear de forma-permanente la cobertura vegetal. La realización de inventarios en lapsos de meses es complicado y arriesgado, considerando la diversidad de condiciones que caracterizan a México. Otros países (como Canadá, Japón, Costa Rica) cuentan con parcelas permanentes de monitoreo y un sistema de almacenamiento de la información que se va generando de manera local y periódica. Los inventarios forestales en estos países, por lo tanto, consisten en un ejercicio de actualización continuo. Esto se favorece, por un lado, al contar con información actualizada, y por el otro con la capacidad de generar información expedita. De esta forma se puede alimentar un sistema de información geográfica que apoye las tareas de toma de decisiones. Para tal fin, en México se hace necesario incluir la información de bases de datos ya existentes QNEGI, CONABIO) para incrementar de manera sustancial la exactitud y haber generado un mecanismo de integración de datos puntuales (observaciones de campo) con entidades cartográficas. Por otro lado, está pendiente la cartografía de formas del relieve, a diferentes escalas, de tal manera que pueda ligarse a la cartografía de suelos y aptitud de uso, por un la do, y de vegetación, por el otro. Este instrumento sería de gran utilidad para tareas de evaluación de aptitud, conflictos de uso, y planificación del medio físico, todos ellos insumes críticos del ordenamiento ecológico.
 
El esfuerzo interinstitucional (SEMARNAP-INEGI-UNAM) resulta muy provechoso en la definición de metas, objetivos, estrategia y ejecución del proyecto de manera exitosa en un lapso menor al año. Las bases de datos espaciales (mapas y espacio-mapas) y estadísticas obtenidas conforman un acervo importante acerca de la información sobre recursos naturales del país. El reto consiste en utilizar esta información para enriquecer procesos analíticos tanto del gobierno como de los sectores académico, privado y social.
 
 
 
 
     
Referencias bibliográficas
 

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Palacio Prieto, J. L., G. Bocco, A. Velázquez, J.E Mas, E Takaki, A. Victoria, L. Luna Gonzáles, G. Gómez Rodríguez,]. López García, M. Palma, I. Trejo Vázquez, A. Peralta, J. Prado Molina, A. Rodríguez Aguilar, R. Mayorga Saucedo y E González Medrano. 2000."La condición actual de los recursos forestales en México: resultados del Inventario Forestal Nacional 2000", en Investigaciones Geográficas, Boletín del Instituto de Geografía, UNAM 43, pp. 183-203.


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Alejandro Velázquez, Jean François Mas, R. Mayorga Saucedo, José Luis Palacio, Laura Luna Gonzáles, Irma Trejo, José López García, Mandrocheo Palma, Armando Peralta y Jorge Prado Molina.
Instituto de Geografía, Universidad Nacional Autónoma de México.


Gerardo Bocco y Grabriela Gómez Rodríguez
Instituto de Ecología, Universidad Nacional Autónoma de México.


Francisco González Medrano
Instituto de Biología, Universidad Nacional Autónoma de México.

como citar este artículo


     

 

 
El reto de la educación ambiental
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María Silvia Sánchez Cortés
     
               
               
La educación ambiental emerge en los años setenta
como una estrategia para enfrentar la crisis ambiental que a su vez significa un reflejo de la crisis de la civilización occidental en su conjunto. Es a partir de estos años que se empezó a generar un estado de opinión crítica sobre el futuro de la humanidad que contrastaba con el optimismo dominante de las décadas anteriores. Por primera vez se consideró la educación como una exigencia colectiva ante la necesidad de preservar el escenario de la vida.
Las orientaciones fundamentales, así como los principios básicos de la educación ambiental en todo el mundo se establecieron en la conferencia intergubernamental de educación ambiental de Tbilisi celebrada en 1977. En su "Declaración final" destaca el enfoque global (holístico) que se da a la educación ambiental, el carácter interdisciplinario y las bases éticas a construir. Todos estos aspectos orientados hacia la comunidad, "fomentando el sentido de responsabilidad de sus miembros, en un contexto de interdependencia de las comunidades nacionales y de solidaridad de todo el género humano".
Algunos de sus principios elementales señalan la exigencia de considerar el ambiente en su totalidad; de otorgar un amplio reconocimiento a la vida; la trascendencia de promover un cambio de valores y la necesidad del trabajo interdisciplinario.
En este movimiento intergubernamental sobresale una nueva filosofía moral que busca establecer una nueva valoración para la Tierra, los animales y las plantas, donde además se persiguen criterios morales acerca de las relaciones interpersonales, culturales y sociales, en general, complementadas con una nueva relación del ser humano con la naturaleza que sustituya la ideología de uso y dominación.
Desde su inicio, la educación ambiental desempeña un papel de ruptura entre las disciplinas dominantes al conjuntar  los conocimientos y saberes albergados por las ciencias tanto sociales como naturales que tienen que ver con el concepto de ambiente. A la educación ambiental le toca definir valores que impulsen el desarrollo moral requerido para enfrentar y prevenir el deterioro ambiental, su papel también implica una función transformadora de la sociedad que a su vez pide respuestas congruentes.
El reto actual, de la misma manera que lo fue hace más de 20 años en la conferencia de Tbilisi, sigue siendo cómo llevar los principios filosóficos y éticos planteados a la práctica educativa. El trabajo y esfuerzo generado por la UNESCO, aunado al de diferentes países, organizaciones y personas involucradas ha sido muy importante. Sin embargo, en diferentes casos se ha trabajado con una visión de la educación ambiental reducida y simplificada; los programas cuyo propósito principal es generar la sensibilización ciudadana son ejemplo de ello; así como los que dan prioridad a la incorporación de contenidos ecológicos o se dirigen a proporcionar una capacitación somera sobre problemas puntuales y concretos. El resultado ha sido la reproducción de una visión fragmentada de la realidad, ya que a menudo se dejan de lado los componentes sociales, económicos, políticos y culturales del deterioro ambiental. A su vez, el quehacer ambiental se sigue basando en disciplinas aisladas, sin que esto contribuya a la generación de un pensamiento crítico y responsable.
Como alternativa, además de reconocer esta situación, se requiere volver a los principios orientadores y trascendentales de Tbilisi, así como buscar nuevas formas de abordar la realidad desde los campos de las ciencias sociales y naturales (incorporando el pensamiento complejo); reconocer el papel de las culturas locales; promover una pedagogía de grandes alcances que implique una forma radicalmente distinta de ver el mundo y de acoger otros saberes y concepciones, e impulsar nuevas formas de relación con la naturaleza.
¿DÓNDE SE UBICA LA EDUCACIÓN AMBIENTAL?
En el contexto histórico podemos situar que la crisis de la civilización actual no solamente tiene que ver con estilos de desarrollo y sus formas de crecimiento económico, con el incremento desmedido de la población humana, con la tecnología y sus productos contaminantes, o con las formas de apropiación y sobreexplotación de los recursos naturales.
Se habla también de una crisis de la modernidad caracterizada por la pérdida de valores y la falta de certeza en el futuro, panorama que representa la necesidad de buscar nuevos caminos y el replanteamiento de valores y formas de vida.
Destaca cómo irrumpe en nuestro mundo moderno la crisis ambiental, la cual evidencia los efectos y las causas de la crisis de la civilización actual. En este marco, el crecimiento económico ha sido el motor para el desarrollo de una concepción tecnoeconómica (globalizadora y neoliberal) que ignora los aspectos humanos relacionados con la identidad, la comunidad, la solidaridad y la cultura. Esta fe ciega en el desarrollo ha traído como consecuencia los múltiples y graves problemas ambientales, ante los cuales emerge la urgente necesidad de prevenirlos y solucionarlos; dos estrategias de  gran trascendencia por su carácter interdisciplinario son: la educación ambiental y el desarrollo sustentable.
Esta necesidad de búsqueda de opciones y soluciones a la crisis ambiental ha mostrado que existe una estrecha relación con las formas en que se ha generado y aplicado el conocimiento, esto es, con una visión de simplificación y especialización basada en la fragmentación del mundo y la realidad en objetos y objetivos, con la parcelación del saber y la consecuente pérdida de una percepción integradora.
En retrospectiva podemos ubicar la concepción del mundo actual con su influencia occidental predominante en diferentes antecedentes históricos que han convergido y se han implantado en las formas de vivir y concebir el mundo contemporáneo. Por ejemplo, de los griegos se ha heredado la concepción de lo que es considerado racional y lo que no lo es. Los griegos se interesaron más por las regularidades de la naturaleza y las "leyes" que se pudieran manejar con la razón, en cambio, prestaron poca atención a procesos mundanos que no estuvieran cerca del alcance de la razón. Este hecho se acentúa con el surgimiento y desarrollo de la ciencia moderna occidental y el mecanicismo, ambos procesos expresan sus efectos en la división existente entre las ciencias sociales y las ciencias naturales. Aún se debate acaloradamente sobre cuáles conocimientos deben ser considerados como científicos y cuáles no.
Los griegos heredan a Occidente el sentido de orden y armonía y, sobre todo, el papel de la racionalidad como práctica dentro de su civilización (por ejemplo, la sistematización del conocimiento, para ordenarlo o enriquecerlo); más tarde estas características (racionalidad y ética) serían relevantes para el surgimiento de la ciencia moderna en Occidente. Para Huxley, la ciencia no nace como una eclosión del conocimiento, sino como una aventura de la ética.
El nacimiento de la ciencia moderna procede de las formas de concebir el mundo y la realidad de diferentes culturas como los griegos, romanos y judíos, en donde se planteaba la existencia de leyes naturales establecidas por un ser sobrenatural. Al emerger la ciencia moderna a partir del siglo XVI se cuestionaba y quería conocer este orden natural, camino que llevó a un cambio de racionalidad y de formas de obtener el conocimiento a través de un determinado método científico riguroso, objetivo y sistematizado.
Posteriormente, al buscar explicaciones y la comprensión de la naturaleza a través de una estructura "predecible", la ciencia se fue mecanizando, (surgimiento y consolidación de la concepción de que el orden natural se comportaba como una maquinaria). A la par de este proceso de mecanización de la ciencia, la generación del conocimiento iba fragmentándose cada vez más y las formas de conocer y comprender la realidad también. Ejemplo de ello es que en nuestros días se llega a decir " el especialista que sabe cada vez más, de cada vez menos".
En la actualidad se replantea la necesidad de percibir y concebir los sistemas, los ambientes, la ciencia misma, como parte de un solo organismo, la Tierra, como un todo complejo y dinámico, rescatando las concepciones del mundo de otras culturas no occidentales, como las orientales. Es evidente que hoy día reconocemos cómo nos afecta la fragmentación de la realidad y del conocimiento.
Se requiere reflexionar en nuestras formas de conocer, de concebir, de aprehender, de ubicarnos en cuál es nuestra visión actual del mundo heredada de una visión occidental dominante. Necesitamos revalorar qué entendemos por ciencia y conocimiento científico y qué conocimientos desechamos por no ajustarse a los patrones ampliamente aceptados.
La crisis ambiental nos enfrenta a la necesidad de replantear nuestras concepciones actuales del mundo, las cuales han estado enfocadas a la dominación de la naturaleza y del hombre mismo. Como respuesta a la fragmentación del conocimiento y a la forma universalmente válida de obtenerlo (el método científico y la ciencia) emerge el pensamiento complejo. Se ha cuestionado críticamente cómo la ciencia "pretende" un control creciente del mundo, lo que a su vez ocasiona la manipulación del conocimiento por parte del Estado.  La complejidad plantea la interdisciplinariedad, propone la necesidad de transitar hacia conceptos y concepciones dinámicas e interactivas. En cambio, el desarrollo científico tradicional fragmenta el saber en disciplinas, aspecto que se ve más acentuado entre las ciencias naturales y las ciencias sociales.
En la actualidad hay muchos conocimientos especializados y fragmentados y existe poco conocimiento general reflexivo-formativo. Esto provoca un aumento de la incertidumbre y un progreso de la ignorancia. Frente a esta situación, Monn propuso la adopción de un nuevo punto de vista que favoreciera otra manera de ver, pensar y transformar la realidad: el pensamiento complejo.
Si la educación ambiental tiene como reto moverse tanto en áreas de las ciencias naturales como de las sociales dado que su quehacer así lo requiere, surge como un elemento fundamental la incorporación de la visión aportada por el pensamiento complejo. La educación ambiental ha de incorporarse al trabajo conjunto con diversas disciplinas para abordar así el amplio panorama ofrecido por el ambiente y su problemática.
La educación ambiental es un proyecto estratégico que busca enfrentar la crisis ambiental, y en consecuencia la de la civilización. Dado su ámbito estrechamente relacionado con el ambiente, su conceptualización implicó incorporar los principios de ecología y termodinámica de los sistemas abiertos, lo cual significó abrirse a otras formas de ver la realidad. Las dimensiones de su ámbito de acción son complejas, por lo que se les tiene que abordar desde un enfoque interdisciplinario que lleve en la práctica al diseño y construcción de programas educativos con esta visión.
Hoy día se pone a discusión el poder que tiene el conocimiento y se considera de suma importancia incorporar la revalorización del conocimiento personal, tradicional, cultural, etcétera.
Al respecto, Foucault cuestiona críticamente que la ciencia incorpore el poder del conocimiento como algo de carácter estratégico. Así se da el poder manipulado por la ciencia y el Estado, y se dejan de lado los saberes personales y colectivos (saberes sometidos) de los diferentes grupos que integran la sociedad por no considerarse adecuados para entrar en los esquemas científicamente aceptados.
La educación ambiental debe incorporar con el respeto y la ética requerida los saberes locales, culturales, y otros, en la construcción de su quehacer, de su marco conceptual, de su filosofía moral, y además considerar que la cultura de un pueblo no es homogénea. La cultura se experimenta y se renueva dependiendo de si uno es viejo o joven, rico o pobre, hombre o mujer...
Ante la problemática ambiental, y para el caso concreto de nuestro país, diversos autores han resaltado la importancia de revalorar y rescatar el enorme potencial cultural con que contamos los mexicanos, no sólo en recursos naturales,  sino también en las diversas formas de entenderlos y aprovecharlos, a través de conocimientos y tecnologías que representan la herencia histórica de los diversos pueblos que componen la nación. Aquí se encuentran muchos de los saberes sometidos que se han expresado en diferentes ocasiones como elementos de resistencia cultural y que seguramente nos han dado la fuerza para mantener la unidad e identidad como país. La educación ambiental frente al complejo panorama ofrecido por la problemática ambiental y sus soluciones se encuentra ante el enorme reto de desarrollar nuevas formas de abordar la realidad desde los campos de las ciencias naturales y las ciencias sociales (aspectos ecológicos; ambientales; sociales; económicos; etcétera).
 
LA EDUCACIÓN AMBIENTAL Y SU PROPUESTA
 
La propuesta de la educación ambiental tiene un enfoque holístico, propone una nueva ética, una nueva concepción del mundo que considere una visión integradora así como la reconstitución del conocimiento y el diálogo de saberes.
 
Su filosofía está sustentada en una nueva ética ambiental cuyos principios y valores están encaminados a la solidaridad, a la integración de una autonomía de participación que nos lleve a una armonía y reintegración del ser humano con la naturaleza.
 
La educación ambiental fomenta las capacidades necesarias para que el ser humano forje su saber personal en relación con su ambiente a través de un pensamiento crítico. Así, la educación ambiental pasará a integrarse a nuestra cultura arraigándose en la vida de cada persona y cada comunidad.
 
En este sentido no se debe pasar por alto que cada cultura y grupo humano tiene una forma particular de concebir la vida, de relacionarse con sus semejantes y con el medio que lo rodea. Aquí es pertinente una acotación acerca de la realidad que impera en nuestro país, que se torna todavía más compleja considerando que México se caracteriza por su pluriculturalidad. Este aspecto repercute en las formas de abordar la problemática ambiental y sus soluciones.
 
Como educadores ambientales, antropólogos, sociólogos o personas interesadas, podemos estudiar las formas de relación con la realidad y las concepciones del mundo de otros pueblos, sin embargo, es importante reflexionar en lo dicho por Kuitenbrouwer, quien señala que entender una corriente cultural desde la perspectiva de la otra implica un gran desafío que exige en cierto modo "desidentificarse" de la propia cultura, de percepciones y de maneras de ser para poder identificarnos con la otra. Este proceso lleva a nuevas formas de percibir y apreciar la realidad.
 
También es importante reconocer cómo nosotros y los demás vemos la vida, qué es lo que más importa de ella o cómo nos limita, así como el papel de la religión, de la ciencia  y la misma filosofía. La vida es un valor fundamental para los seres humanos, implica un respeto por nosotros mismos y por los demás. Al entender qué nos motiva, cómo nos relacionamos, cómo percibimos el mundo y a los demás podemos tener una visión más amplia de la realidad y cuestionarnos más críticamente acerca de qué tipo de ser humano se quiere formar por medio de la educación ambiental, considerando que su actuación y la nuestra sea comprometida con la humanidad.
 
Es de suma relevancia ubicar cómo se originan las percepciones del mundo y la realidad que van muy ligadas a la formación de valores: toda educación tiene que ver con ellos y para qué o por qué educar para formar determinados valores.
 
A su vez, se requiere conocer el contexto histórico en el que nos desenvolvemos, este aspecto es trascendental para ubicamos en la búsqueda de una interpretación de las concepciones del mundo de otras personas u otras culturas, incluyendo la actual cultura occidental, que envuelve nuestras vidas. 
 
LA ÉTICA AMBIENTAL
 
Si toda filosofía tiende a comprender el sentido del ser humano y de la vida y por lo mismo a encontrar un modo de vida, entonces es muy importante detenernos a considerar el papel que concierne a la ética y la formación de valores. A su vez, a esto se enlaza el tipo de educación que se quiere lograr, porque por medio de ella se definirá qué tipo de ser humano se quiere formar en la sociedad actual y para el futuro. Aquí cabe detenemos un momento y hacer una reflexión y cuestionamiento acerca de qué tipo de filosofía existe en nuestro mundo actual y qué sustento nos da ante las crisis mundiales.
 
Considerar el papel que desempeña la ética en la vida humana es de importancia fundamental. Para los griegos, la ética estaba ligada a la democracia y la justicia. La virtud del hombre consistía en tener éxito como ciudadano y debía hacer lo necesario para adaptarse a las convicciones de su polis, es decir, su filosofía y ética abogaban por el deber de hacer el bien por sí mismo, y no por la remuneración o el miedo. El ser injusto significaba ser el peor tirano de sí mismo así como de la ciudad. Se buscaba tener una vida virtuosa y armónica en los planos tanto individual como colectivo. Si comparamos estos principios y valores griegos con los que caracterizan la vida moderna observamos otro tipo de valores que no están basados en la solidaridad, la armonía ni en el bien común; este proceso se desarrolló más bien con los valores impulsados por el capitalismo, entre ellos el individualismo acérrimo.
 
Puede decirse que toda ética procura el debido respeto a la vida. Al respecto, Novo nos señala que la ética tradicional había estado limitada al tratamiento de las relaciones entre personas, sociedad y autoridad política, religiosa, y usualmente el mundo no humano no había penetrado en el campo ético. A partir de la época actual es cuando el resto de los seres vivos comienzan a entrar en el universo moral de las personas como compañeros necesarios y que requieren respeto por parte de la humanidad. La ética ambiental plantea que el resto de los seres vivos entren en las relaciones humanas y en sus propios valores. Relacionado con este aspecto, la ecología reveló la necesidad de la mutua cooperación e interdependencia dinámica de los humanos, las demás especies vivas y los elementos del medio inorgánico; esta evidencia obligó a considerar una nueva visión que no solamente estuviera enfocada al ser humano.
 
Diferentes autores nos hablan de que no sólo necesitamos una ética humanista aplicada al ambiente tal como se ha requerido para la ley, la medicina, los negocios, las relaciones internacionales, etcétera. El respeto a la vida sí exige una ética interesada en el bienestar humano, una ética como las demás, pero esta vez aplicada también al ambiente. Se requiere una ética con un sentido más profundo que busque reformar una ciencia que ve la naturaleza sólo como objeto  de conocimiento, una ética que asuma que no únicamente los humanos importan en términos morales.
 
A su vez, en nuestra sociedad se necesitan replantear los fines de la ética y la democracia en el contexto de las diferentes crisis mundiales. Enrique Leff expone que la crisis ambiental nos obliga a perfilar otro concepto de democracia, no sólo referida a cuestiones electorales o a aspectos parecidos, sino a una democracia que plantee desde las bases de la sociedad una vía directa de apropiación de los recursos productivos para el manejo colectivo de los bienes comunes. El proyecto de democracia ambiental busca frenar la fragmentación del mundo que genera la uniformación forzada de un orden mecánico y homogeneizante impuesto sobre la naturaleza y el hombre, mediante una reintegración socioambiental, fundada en una nueva solidaridad social, en la pluralidad de identidades étnicas y culturales y en la diversificación de estilos de desarrollo. Esta democracia va ligada a una filosofía moral particular, la filosofía y la ética ambiental. 
 
Cuando se habla de problemática ambiental y de la necesidad de desarrollar una nueva ética al respecto, siempre va implícito el cultivo de valores que lleven a los seres humanos a tomar actitudes de respeto, de responsabilidad hacia el mundo que nos rodea. Al reflexionar cómo influyen positiva o negativamente los valores occidentales en nuestra sociedad actual, y particularmente hablando de México, habrá que anexar el papel de los valores que heredamos de nuestros antepasados prehispánicos, qué podemos incorporar o retomar de ellos para plantear caminos viables hacia el desarrollo sustentable. También hay que considerar el replanteamiento de valores sociales como los de tolerancia, reconocimiento de los otros, respeto, revalorización de los saberes locales, solidaridad, etcétera.
 
Para Kwiatowska e Issa, a través de la ética se pueden despertar y fortalecer actitudes y acciones que redunden en el bienestar del ser humano y el ambiente. La reflexión ética puede moderar e incluso eliminar las actitudes instrumenta les hacia la naturaleza (dominio, utilitarismo). La conducta humana hacia la naturaleza depende en grado significativo de la conciencia, los valores, las pautas culturales, la educación y la sensibilización de las personas. No se puede hablar de una educación ambiental si ignoramos los valores y principios normativos que motivan y rigen nuestro comportamiento.
 
Además de una ética ambiental, se tienen que redefinir los estilos de vida, cuyos valores preponderantes en la sociedad moderna están encauzados a la comodidad y el desperdicio.
 
Sin embargo, la ética ambiental no puede concebirse aislada de su realización práctica, ya que los criterios morales que la sustentan influyen decisivamente en nuestras acciones, provocan cambios en la realidad; por ello se debe tener en cuenta que, indirectamente, estos mismos cambios incidirán en nuestras percepciones y nuestros valores, para reajustarlos y hacer posibles nuevos planteamientos éticos.
 
EL RETO DE LOS EDUCADORES AMBIENTALES
 
En la sociedad actual predominan, entre otros, los valores basados en una ideología de mercado, el individualismo, la carrera por ganar y poseer, así como en la ruptura de las raíces de identidad de las culturas locales. Se antepone el crecimiento económico al desarrollo vital y al de las capacidades de los seres humanos como individuos.
 
Si queremos otro tipo de sociedad tendremos que construir una realidad más cercana a la solidaridad, la equidad y la justicia, basada en el respeto a las culturas; que sea sensible y democrática. Un camino posible es el de la educación ambiental.
 
Construir nuevos valores a través de una ética ambiental será un proceso arduo y complejo, enfrentado a no pocos retos, inercias y problemáticas. El camino a recorrer se avista sinuoso. En primera instancia debemos trabajar en nosotros mismos, en ir abordando el no fácil proceso de buscar ser congruentes entre lo que decimos y lo que hacemos, no nada más por el trabajo que nos cuesta, sino porque además estamos inmersos en un mundo de contradicciones, por ejemplo, en una sociedad de consumo agobiante. En la reflexión de nuestras formas de concebir el mundo y la realidad, en nuestra conciencia de clase, de estilo de vida, en las actitudes que tenemos como personas frente a nosotros mismos y los demás, frente al medio que nos rodea, y en nuestro potencial como seres humanos, se encuentra la capacidad para cambiar hacia un mundo mejor.
     
 
 
 
 
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María Silvia Sánchez Cortés
Universidad de Ciencias y Artes de Chispas

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de la solapa
       
 
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Enfoques contemporáneos para el estudio de la biodiversidad
Héctor M. Hernández, Alfonso N. García Aldrete, Fernando Álvarez y Miguel Ulloa
 
Ediciones científicas universitarias. Texto científico universitario. UNAM y FCE 2001
   
   
     
                     

Durante los últimos decenios los sistemas eclógicos del mundo han sido objeto de un proceso masivo de destrucción que ha perturbado el equilibrio del planeta y ha erosionado sensiblemente la biodiversidad, con la consecuente pérdida de la diversidad genética, la extinción de especies y la alteración de los habitáis naturales. Al mismo tiempo, los elementos de la biodiversidad están siendo explorados y estudiados a profundidad para conocer su composición y sus relaciones geográficas y evolutivas, así como su potencial como un recurso primario para el desarrollo humano, sobre bases sustentables.

Este libro es producto de las contribuciones al simposio "Enfoques Contemporáneos para el Estudio de la Biodiversidad", organizado  por el Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México, en el que expertos reconocidos internacionalmente analizaron varios enfoques utilizados para la comprensión y la conservación de la biodiversidad. El lector encontrará en él un conjunto de aportaciones elaboradas por líderes en diferentes disciplinas, que destacan diversas modalidades metodológicas y conceptuales para abordar el estudio científico de los organismos vivos y fósiles. Es paradójico que en un mundo que padece una aguda crisis ambiental no exista un número adecuado de instituciones ni de investigadores capaces de reunir un cuerpo mínimo de información sobre biodiversidad. En la mayoría de los países hay enormes lagunas de conocimiento sobre aspectos fundamentales de la flora y de la fauna. Esto resulta en que las estrategias para la conservación de la naturaleza se formulen de manera especulativa, o como consecuencia de coyunturas políticas, y no como producto de un conocimiento científico sólido. Peor aún, no se cuenta  consuficientes jóvenes interesados en adquirir adiestramiento en las líneas básicas de investigación  pertinentes a la diversidad biológica (p.ej., sistemática, ecología, genética). Existe pues la necesidad de contrarrestar ese fenómeno que se expresa en todo el mundo. Precisamente en el contexto de esta  lamentable situación, los compiladores de este libro han deseado contribuir a estimular la incorporación de jóvenes investigadores en estas áreas.

 

El libro está dividido en quince capítulos con la participación de treinta autores nacionales y extranjeros.  

Taxonomía tradicional, cladistica y  construcción de hipótesis filogenéticas. KEVIN C. NIXON Y HELGA OCHOTERENA  
Este capítulo recopila algunos de los avances más sustanciales en la depuración de los principios metodológicos de la cladística y el  desarrollo de la tecnología, resaltando el papel de la taxonomía tradicional durante la inferencia e interpretación de hipótesis filogenéticas.
 

Las interacciones de especies y la  coevolución en la generación de la biodiversidad. OLLE PELLMYR, MANUEL  BALCÁZAR LARA Y JAMES LEEBENS MACK

Las interacciones de especies y los procesos coevolutivos son promotores primordiales de la diversificación organísmica. Sin embargo, gran parte de la diversificación microevolutiva no tiene consecuencias macroevolutivas como la especiación, debido a que se pierde en anagénesis y extinción. Por esta razón, es deseable desarrollar métodos que nos permitan determinar el papel de la coevolución en el nivel de carácter, y usar enfoques filogenéticos-ecológicos combinados para inferir el grado en que caracteres específicos han contribuido a la divergencia y especiación en un linaje dado.

 

Sistemática molecular y evolución de plantas cultivadas. DAVID M. SPOONER Y  SABINA LARA CABRERA  

Es un hecho común que las plantas cultivadas estén estrechamente emparentadas con sus allegados silvestres, aunque no todos éstos sean conocidos. El origen múltiple de algunos cultivares y las frecuentes hibridaciones con sus parientes silvestres se traducen en patrones de   diversidad complejos, lo que dificulta la taxonomía de muchos cultivos. Los marcadores moleculares nos ayudan a desenmarañar la compleja historia evolutiva de los cultivares y a definir sus patrones de diversidad.  

 

Enfoques anatómicos para el estudio de la biodiversidad: la diversificación de las Cactaceae. JAMES D. MAUSETH

La familia Cactaceae enriquece de manera sustancial la biodiversidad de las Américas. A partir de sus ancestros, los cactus se han diversificado mediante un sinnúmero de cambios y adapataciones en  su estructura. No sólo se volvieron plantas suculentas desprovistas de hojas y cubiertas de espinas, si no que exhiben, además, algunos tipos de diversidad estructural. La diversificación evolutiva de la familia ha repercutido en casi todos los aspectos estructurales de estas plantas.

 

Sistemas de apareamiento, biología de la polinización y diversidad de angiospermas. KENT E. HOLSINGER

Las fuerzas básicas de las que depende la evolución de los sistemas de apareamiento de las plantas son pocas y fáciles de entender. La autogamia tiende a reducir la variabilidad genética de las poblaciones individuales y, al mismo tiempo, a incrementar la diferencia entre las poblaciones. Si bien la información sobre secuencias moleculares promete darnos muchas más nociones acerca de la historia genealógica de las poblaciones que la información sobre aloenzimas o genética cuantitativa, aún hay mucho trabajo por hacer antes de que podamos interpretar esa historia de manera confiable.

 

Patrones filogenéticos de dimorfismo sexual de tamaño en arañas tejedoras de telas orbiculares (Aranae, Orbiculariae). GUSTAVO HORMIGA Y JONATHAN A.  CODDINGTON

Mediante reconstrucciones filogenéticas de tamaño y el trazado de caracteres demostramos que en las arañas de telas orbiculares, el dimorfismo sexual de tamaño es, en la mayoría de los casos, debido al gigantismo de la hembra y no al enanismo del macho. Ninguna hipótesis o modelo (por ejemplo, enanismo del macho) puede proveer una explicación generalizada para tan compleja combinación de patrones. Cada caso individual de dimorfismo sexual de tamaño debe ser explicado históricamente antes de que se pueda entender su origen y mantenimiento en términos ecológicos y evolutivos.

 

Patrones de extinción en anfibios: pasado y presente. DAVID M. GREEN, ROBERT  L CARROLL Y VÍCTOR HUGO REYNOSO

En la actualidad se teme que los anfibios modernos estén sufriendo la mayor declinación de su historia. Los anfibios modernos o lisanfibios (ranas, salamandras y cecilias) se conocen desde el Jurásico temprano. Desde entonces, los lisanfibios han sido sustancialmente similares a las formas recientes y altamente divergentes de los laberintodontes y lepospóndilos. Se han sugerido varias causas para explicar la reciente declinación global de las poblaciones de anfibios, incluyendo la precipitación acida, la radiación UV, las enfermedades epidémicas, las deformidades, la  fragmentación del habitat, etc.

 

Biodiversidad y lecciones de la historia.  WAYNE MADDISON Y TILA M. PÉREZ

La reconstrucción de la historia de los linajes de las especies y del cambio de los caracteres es tarea de la sistemática. En este trabajo se muestra cómo los estudiosos de la biodiversidad intentan encontrar generalizaciones, encontrar algunas similitudes entre los eventos y los contextos en los que ocurren, con objeto de entender los procesos generales de la evolución, a partir de las lecciones de la  historia evolutiva. Se presentan tres ejemplos que representan eventos replicados utilizando la filogenia como guía.

 

Arrecifes de coral: biodiversidad y  conservación. MARJORIE L. REAKA KUDLA

Aunque los arrecifes coralinos son considerados uno de los grandes pináculos de la biodiversidad y la adaptación en el planeta, sólo contienen unas 90 000 especies descritas. La degradación de las comunidades arrecifales en escala mundial está avanzando a un ritmo alarmante. Será necesario que los especialistas en biodiversidad, los conservacionistas y los políticos encargados de las negociaciones multinacionales empiecen a colaborar de inmediato, a fin de establecer políticas de protección regionales en las que se tomen en cuenta los ciclos de vida, la distribución geográfica y la vulnerabilidad a la extinción de las especies propias de los arrecifes de coral.

Los parásitos y la biodiversidad. DANIEL  R. BROOKS, VIRGINIA LEÓN RÉGAGNON Y  GERARDO PÉREZ PONCE DE LEÓN.

A pesar de haber recibido poca atención en proyectos de inventarios, los parásitos deben formar parte integral de cualquier esfuerzo para manejar la biodiversidad de manera sustentable, ya que son fuente importante de información sobre los ecosistemas. Los parásitos constituyen pruebas contemporáneas de biodiversidad y proveen en este sentido información importante sobre la historia natural del hospedero y las relaciones tróficas del ecosistema en que se encuentran. En un marco filogenético, los parásitos dan información acerca de la evolución y ecología de ellos mismos y sus hospederos, así como de su distribución geográfica pasada y presente.

 

Diversidad mundial y regional de  hongos. D. JEAN LODGE.

Las estimaciones del número mundial de especies de hongos son muy variables, pero existen por lo menos un millón, y posiblemente alcancen los cinco millones. El grado de especificidad de hospedero que exhiben los hongos puede ser distinto en las regiones tropicales y templadas, y a eso se deben las amplias fluctuaciones en los cálculos mundiales de la diversidad micótica.

 

Sistemática, diversidad y filogenia de  liqúenes. MARÍA DE LOS ÁNGELES HERRERA  CAMPOS Y THOMAS H. NASH III

Los liqúenes son una de las formas de vida terrestres más exitosas y diversas, exhiben una increíble variación en coloración, formas de crecimiento y tamaño, y habitan prácticamente en todas las condiciones ambientales entre los polos y los trópicos, y desde las líneas de costa hasta las más altas montañas. Son edafícolas, saxícolas, epífilos y también crecen en sustratos inertes como el vidrio, el cemento y el asbesto. Los liqúenes son  un grupo natural sino polifilético. El estudio del proceso de liquenización, en un contexto filogenético, permite entender la evolución de la forma de vida heterotrófica.

 

Proyectos florísticos hoy y mañana: su  importancia en la sistemática y la conservación. SANDRA KNAPP, GERRIT DAVIDSE  Y MARIO SOUSA S. 

Es creciente la necesidad de información taxonómica de alta calidad y oportuna. Este capítulo muestra cómo la florística puede enriquecer, de hoy en adelante, la sistemática y la conservación: acrecentar las colecciones en los herbarios del mundo; capacitar a la siguiente generación de sistémalas en técnicas taxonómicas, y ayudar a que la información sobre biodiversidad esté más al alcance de la gente que se interesa en conservarla. El Proyecto Flora Mesoamericana es un ejemplo de cómo la florística puede contribuir, de manera positiva y generalizada, a resolver los problemas del presente y del futuro.  

 

El modelado de la distribución de especies y la conservación de la diversidad biológica. VÍCTOR SÁNCHEZ CORDERO, A.  TOWNSEND PETERSON Y PATRICIA ESCALANTE  PLIEGO

El incremento en la deforestación amenaza seriamente la conservación de la diversidad biológica. El capítulo discute: la importancia de las colecciones científicas como un acervo de información primaria en el conocimiento de la diversidad biológica y su distribución; diferentes métodos propuestos para generar distribuciones potenciales de especies y, los criterios comúnmente empleados al seleccionar áreas prioritarias para la conservación de la diversidad biológica.

 

La sistemática y la conservación de la  biodiversidad. PAUL R. EHRLICH  

Los sistémalas y la sistemática no han tenido hasta ahora el papel de primera línea que la sociedad y la actual situación requieren. No todos los esfuerzos por estudiar la biodiversidad, ni todos los enfoques de estos estudios, tienen la misma utilidad para las tareas de conservación, lo cual plantea una apremiante necesidad de redefinir las estrategias futuras. Existe la urgente necesidad de trabajar mucho más en la evaluación y monitoreo de nuestro capital biológico, dedicando mayor esfuerzo en aquellas naciones pobres en donde se encuentra casi toda la biodiversidad.

 

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de flujos y reflujos
       
 
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Leyes sin castigo
 
Ramón Peralta y Fabi
   
   
     
                     
"Las plantas y los animales son el resultado de un acto de creación.
Desde el centro del Universo, ocupado por la Tierra, los seres humanos podemos apreciar esta obra divina en toda su belleza. La existencia del Creador se demuestra en el orden que existe en la naturaleza y en el propósito de dicho orden".

"Las plantas y los animales son el resultado de un proceso evolutivo. Desde el inconspicuo sitio que ocupa la Tierra podemos apreciar el Universo en toda su complejidad y belleza. Comprender el orden de la naturaleza es uno de los propósitos del ser humano".

Con palabras más y rara vez con menos, los párrafos precedentes resumen las visiones que, separadas por miles de años, los seres humanos hemos tenido del mundo que nos rodea e incluye.

Ante las mismas preguntas, que probablemente fueron formuladas hace decenas de milenios, las respuestas que conforman las visiones cósmicas difieren por el papel de un Creador en las respuestas. Hoy, no hace falta la fe para entender las explicaciones que se van configurando con más o menos detalle y éxito. El descubrimiento de leyes en la naturaleza ha pemitido establecer una imagen racional, cuantitativa y predictiva de nuestro entorno. Las violaciones de estas leyes, a diferencia de las divinas o las humanas, no atraen castigo alguno, de hecho, los procesos para hallar nuevas leyes que las sustituyan devienen páginas memorables de la historia.

Estas revoluciones intelectuales han abierto un horizonte ilimitado, abarcando, desde la que atiende el origen y dinámica del cosmos, la teoría de la relatividad general, hasta la que atisba a los constituyentes últimos de la materia, el llamado modelo estándar, sin olvidar todo lo que concierne a los seres vivos.

La clave de toda esta explosión conceptual, que revalora nuestras preguntas y respuestas más importantes, tanto abstractas como prácticas, radica en el reconocimiento de la existencia de leyes de la naturaleza, entendidas como generalizaciones de la observación devienen patrones regulares o de respuestas repetibles. Al haber perdido la pretensión de que se ha alcanzado la versión final o completa, aceptamosque el conocimiento se va retinando con base en los hechos, las observaciones y el análisis de éstas. En cierta forma, ni siquiera hace falta suponer que la explicación final existe o es alcanzable, es suficiente con aceptar que hay regularidades en la naturaleza y que éstas pueden ser determinadas, desechando la posibilidad de que su comportamiento sea impredecible o el resultado de designios sobrenaturales.

Una de las ciencias más exitosas es la física. Su lenguaje y su herramienta principal está en las matemáticas, lo que ha permitido la cuantificación, la precisión y la predicción. Su objeto de estudio, qu ees juez y parte al mismo tiempo, es de tal amplitud que ha debido dividirse en especialidades en las que la observación o la experimentación, reproducible y cuantificable, son el elemento indispensable; lo que no cumple con esto último queda fuera de su ámbito, como los horóscopos, los ángeles y la telepatía, que están en la misma canasta de las apasionantes cosas que no tienen fundamento. El resultado es que la columna vertebral de la física está en las leyes que hasta ahora han sid oformuladas y a partir de las cualesse podrían entender todos los fenómenos. Una breve reflexión hace ver que esto es una quimera, ya que, ni las leyes que conocemos son absolutas o están libres de sospecha ni la visión simplista del reduccionismo está agotada.

Se considera que las leyes van mejorándose para constituir un modelo cada vez más fiel del comportamiento de la naturaleza, pero difícilmente se aceptaría que alguna durara a través del tiempo en la forma que tiene en el presente. Además, el carácter de las diversas leyes que constituyen la física es bastante diverso. Algunas se aceptan como una excelente aproximación y se conocen sus límites, como son la ley de la gravitación universal o la teoría cuántica del átomo, representada por la ecuación de Schrodinger. Otras, que van más allá de reglas empíricas, pueden entenderse como aproximaciones muy restringidas, aunque en su intervalo de validez son impecables, como la ley de Stokes para la fricción sobre una esfera que se mueve en un fluido o la ley de conducción del calor de Fourier.

Un tercer grupo incluye a las que parecen cumplirse sin excepción alguna y a las que de una forma u otra todas las demás deben supeditarse; en este grupo están las que inclusive reciben el nombre de postulados o de principios, como dándoles una jerarquía superior; son casos representativos la constancia de la velocidad de la luz o los principios de exclusión de Pauli o el de la conservación de la energía. Como muchas de las leyes básicas, estos dos principios tienen un carácter abstracto y muy poco intuitivo.

De una naturaleza muy distinta son las que podríamos llamar leyes estadísticas y que emergen al estudiar sistemas mucho más complejos que los que las leyes fundamentales usualmente abordan; el caso típico es la segunda ley de la termodinámica, también llamada del incrementode la entropía, que postula la ¡reversibilidad del mundo que vemos, irrefutable a todas luces con la aparición de las canas y la inexorabilidad de la muerte. Destaca aquí la aparente contradicción con las teorías centrales de la física, que aseguran la reversibilidad temporal, es decir, que todo se vería igual de razonable si el tiempo corriera en sentido contrario. Lo anterior permite sugerir el porqué la posición reduccionista no es ya sostenible. Por un lado, los niveles de descripción requieren enfoques distintos y nada indica que unos sean resultado de los otros, aunque es preciso velar por una consistencia mínima entre ellos. Por ejemplo, siendo esencialmente distintas tanto las descripciones clásicas (a la Newton) y como las cuánticas empleadas para describir la dinámica atómica, ambas predicen el mismo comportamiento para la capacidad calorífica de un sólido, a temperaturas altas; es decir, no necesariamente hay una relación unívoca entre un nivel de descripción y otro. Teorías incompatibles entre sí pueden ser consistentes con una teoría que "trabaja" a otra escala. Por otro lado, las teorías microscópicas o fundamentales de la física no ofrecen la menor posibilidad de explicar o predecirel comportamiento de sistemas complejos, ni lo pretenden.

Nadie esperaría que en el futuro los detalles estructurales y de composición de los brazos de la espiral de la Vía Láctea, con la que hacemos un viaje sin regreso, o los maullidos de un gato doméstico, sean el resultado de un cálculo de la teoría del Universo, la que nadie serio contempla descubrir o construir.

     

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Ramón Peralta y Fabi
Departamento de Física, Facultad de Ciencias, Universidad Nacional Autónoma de México.
 
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