revista de cultura científica FACULTAD DE CIENCIAS, UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
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  del herbario
 
     
El Herbarium del Pedregal de San Ángel
 
 
 
Luz María Mera, Margarita Araceli Zá­rate Aquino
y Yolotzin Sandoval Aguilar
   
         
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El Pedregal de San Ángel, situado al suroeste de la cuenca hidrográfica del valle de México, se formó hace dos mil años cuando hizo erupción el volcán Xitle. La Ciudad Universitaria se construyó sobre parte de estos suelos de roca basáltica.
 
El derrame de lava dio lugar a cerca de ochenta kilómetros cuadrados de superficie rocosa en donde se formaron grietas, hoyos y demás recovecos. Esta condición ecológica favoreció al establecimiento de un ambiente natural seco, en donde la vegetación natural es similar a la de las zonas áridas, a pesar de ubicarse en una zona templada y a una altura de 2 240 metros sobre el nivel del mar.
 
Las plantas que crecían de manera espontánea en este pedregal han ido desapareciendo con el tiempo y debido al efecto de las diferentes presiones de urbanización a las que se encuentra sometida está zona geográfica (incendios, comercialización y extracción indiscriminada de piedra, zonas de relleno, etcétera). Por este motivo es necesario guardar y cuidar lo que aún existe, ya que, aun cuando la vegetación original está muy dañada, todavía se pueden encontrar, entre los corredores de vegetación semiprotegida, plantas como el cempásuchil silvestre (Tagetes lunulata), cuya presencia en los meses de septiembre y octubre embellece al Pedregal con su tonos amarillos y anaranjados, muy acordes con la época de Todos los Santos. Esta planta de flor pequeña es similar a la que los antiguos aztecas utilizaban en sus ofrendas, considerado el antepasado (como la abuela) del cempasúchil de cabezuelas vistosas, que encontramos actualmente en los mercados. Además de ser una planta utilizada en las ofrendas y altares de la celebración del Día de Muertos, también se emplea en la industria alimenticia para dar color a algunos platillos como la sopa de pasta y el huevo de gallina.
 
En este Pedregal también encontramos árboles de copal (Bursera cuneata y Bursera fagaroides), cuya corteza aromatiza los altares de las festividades del Día de Muertos.
 
En época de lluvias el Pedregal se viste de colores con la gran cantidad de especies en floración como las hermosas begonias (Begonia gracilis) e incluso con orquídeas como las conocidas por los botánicos con el nombre de Habenaria carssicornis, encontrada por primera vez en esta zona del Pedregal. Sin embargo, existen otras orquídeas que, por el contrario, se extinguieron, como la Bletia urbana, debido a que las condiciones ambientales ya no son naturales.
 
En el Pedregal crecen algunas plantas sin estructuras reproductivas visibles llamadas pteridofitas. Algunos ejemplos conocidos son la doradilla (Sellaginellla pallescens) especie muy socorrida en medicina tradicional, al igual que el helecho llamado calahuala (Cheilantes bonarensis.
 
Todas estas plantas ya secas y otras más, así como la información de cada una de ellas, las puedes consultar en el Herbarium del Pedregal de San Ángel, inaugurado en septiembre de 1997, en la “Casita de las Ciencias” de Universum.
 
De acuerdo a los lineamientos del Museo de las Ciencias, este herbario tiene como objetivos principales: 1) la divulgación del conocimiento científico, en particular, para los alumnos de primaria, bachillerato y el público en general; 2) proporcionar información biológica y ecológica acerca de la reserva del Pedregal de San Ángel; y 3) mostrar el manejo y funcionamiento de un herbario, así como la importancia de la nomenclatura científica.
 
Un herbario es un sitio comparable con una biblioteca. Sólo que la información se obtiene de los propios ejemplares del herbario, las plantas secas, pegadas sobre una cartulina blanca, son etiquetadas y categorizadas con el término “vulgar” y el científico.
 
Además se imparte el taller “Conoce un herbario”, cuyos objetivos son: a) fomentar en niños y jóvenes de edad escolar la necesidad de conocer los recursos vegetales naturales así como su conservación y aprovechamiento; b) estimular en ellos la observación de la naturaleza y el desarrollo de sistemas de clasificación natural; y c) dar a conocer el funcionamiento e información que se obtiene al consultar un herbario.
 
Las visitas que realiza el público en general y los estudiantes permiten que este pequeño herbario cumpla los objetivos para los que fue creado.
 
A la fecha, la colección de ejemplares del herbario resguarda 558 ejemplares, clasificados en 68 familias botánicas, con un total de 221 especies.
 
Algunos de estos registros han permitido tanto la colecta de especies no reportadas hacía tiempo —como Phaseolus pluriflorus, pariente del frijol, y Acalypha monostachya—, así como el arreglo de la información de las fichas de colecta, que son concentradas en un banco de datos, el cual podrá ser consultado por el público.Chivi67
 
Luz María Mera Ovando
Jardín Botánico,
Universidad Nacional Autónoma de México.
 
Margarita Araceli Zárate Aquino
Jardín Botánico,
Universidad Nacional Autónoma de México.
 
Yolotzin Sandoval Aguilar
Jardín Botánico,
Universidad Nacional Autónoma de México.
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como citar este artículo

Mera, Luz María y Zárate Aquino Margarita Araceli, Sandoval Aguilar Yolotzin. (2002). El Herbarium del Pedregal de San Ángel. Ciencias 67, julio-septiembre, 42-43. [En línea]

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