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Max Clara,
el final de un epónimo
139B04  
 
 
 

Carlos Iván Falcón Rodríguez
 
                     
Los epónimos son una tradición para honrar la
trayectoria académica de médicos y científicos, y es definido por la Real Academia Española como: “dicho de una persona o de una cosa: que tiene un nombre con el que se pasa a denominar una ciudad, enfermedad o concepto”. Un ejemplo es la “célula de Clara” que redescubrió el médico y anatomista alemán Max Clara, quien logró grandes avances en el campo de la biología celular, histología y anatomía pulmonar. Sin embargo, todo este avance científico fue minimizado, ya que para sus estudios utilizó muestras de cadáveres de prisioneros de los campos de concentración en la Segunda Guerra Mundial. Nació el 12 de febrero de 1899 en Völs am Schlern, Italia (antes el Imperio Austrohúngaro). Sus padres fueron el médico Josef y Theresia Clara, siendo el mayor de tres hermanos. Después de terminar sus estudios de educación media superior en el Franziskaner-gymnasium Bozen se enlistó en el ejército y participó en la Primera Guerra Mundial.

A su regreso de la guerra, estudió medicina en el prestigioso Instituto de Anatomía de Innsbruck en Austria de 1918 a 1923, a la par de una estancia de un año en la Universidad de Leipzig de 1921 a 1922. Su gran dedicación y destreza le permitieron graduarse con el máximo honor summa cum laude el 5 de mayo de 1923.

Fascinado por el estudio de la anatomía humana, comenzó su labor docente como profesor asistente de histología e historia del desarrollo en su alma máter, puesto que ocupó durante nueve años, de 1924 a 1935. Adicionalmente, obtuvo una habilitación para impartir clases de histología y desarrollo embrionario en la Universidad de Roma en 1928. Un año más tarde e impulsado por la pasión que le caracterizó, impartió clases no remuneradas en la Universidad de Padua en Italia. Debido a su rápido crecimiento académico en el instituto de Innsbruck, fue nombrado jefe de anatomía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Leipzig en 1935, cargo que ocuparía hasta 1941.

Max Clara fue un miembro activo del Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (el partido Nazi); se unió de manera oficial el 1° de abril de 1935, curiosamente, el mismo día que tomó posesión como jefe de anatomía de la Universidad de Leipzig, así lo revela su credencial partidista y su número de afiliación: 3610105. De igual modo, en la misma universidad fue jefe de la rama del Partido Nacional Socialista. En 1941, gracias a su gran trayectoria académica, sus clases magistrales y el trabajo realizado para el Partido Nacional Socialista, fue nombrado jefe de anatomía de la prestigiosa Universidad de Múnich, cargo que dejaría en 1945 con el final de la Segunda Guerra Mundial.

Max Clara y sus colaboradores efectuaron gran cantidad de experimentos, uno de ellos fue reportar por medio de la técnica de histoquímica los efectos de la vitamina C en el tejido cerebral de prisioneros, cuyo tratamiento fue la administración ingerida cinco días antes de su ejecución. En 1937 publicó los resultados de los experimentos que hacía en la Universidad de Leipzig con el título: “Zur histobiologie des bronchialepithels” cuya traducción es “sobre la histobiología del epitelio bronquial”, publicado en el Journal Z mikrosk anat Forsch. En este texto describe con mayor detalle un tipo celular localizado en el bronquiolo terminal, el cual se caracteriza por presentar gránulos de secreción en su parte apical, lo que le confiere una característica morfológica celular distintiva, es decir, presenta un domo apical y carece de cilios. La traducción del pie de figura del dibujo histológico menciona lo siguiente: “epitelio de un bronquiolo terminal de hombre ejecutado […] las células no ciliadas contienen muchos gránulos, algunos de estos gránulos alcanzan un tamaño considerable”. De la misma manera, en su artículo, específicamente en la parte del método, menciona que “las muestras fueron preservadas por medio de una inyección vascular inmediatamente después de la muerte”.

Cabe destacar que Max Clara sólo amplió la descripción de este tipo celular, pues en 1881 el médico y anatomista suizo Rudolf Albert von Kölliker fue quien observó por primera vez la célula no ciliada. Realmente no se sabe con exactitud cuándo nació el epónimo “célula de Clara” para referirse a las células no ciliadas, pero el mayor indicio del uso del tal epónimo se encuentra en el artículo de Policard y colaboradores titulado: “Observations microélectroniques sur l’infrastructure des cellules bronchiolaires”, publicado en 1955, el cual menciona “cellule de Clara”. Pero, ¿cómo se volvió tan popular el terminó? La respuesta a esta pregunta es Erich Schiller, quien se encargó de promover el epónimo por toda Alemania, ya que este personaje guarda una relación muy estrecha con Max Clara, pues fue su ilustre pupilo.

Con el final de la Segunda Guerra Mundial, Max Clara fue arrestado por el ejército de Estados Unidos en octubre de 1945. Un año más tarde fue liberado, sin embargo, después de esto ninguna universidad alemana lo contrató, por lo que se convirtió en una persona non grata. En 1950 aceptó una posición de profesor de histología en la Universidad de Estambul en Turquía. Después de once años de servicio se retiró de la vida académica y de la Universidad de Estambul y regresó a Alemania, en donde falleció el 13 de marzo de 1966.

En 2013, Hildebrandt realizó un análisis en el que evidenció el número de publicaciones que hacen referencia al uso de cuerpos de personas ejecutadas entre 1924 y 1951. Quien encabeza la lista es el propio Max Clara con diez publicaciones. Su alumno se encuentra en la sexta posición con seis. De igual manera, también recopiló información sobre el número de publicaciones que mencionan “material” en la parte del método, refiriéndose a los cuerpos o biopsias de personas ejecutadas en los campos de concentración. Nuevamente, Max Clara ocupa el primer puesto, ya que publicó 38 artículos entre 1935 y 1942, y cinco artículos más entre 1942 y 1945. Un detalle peculiar es que en la Universidad de Leipzig se recibían frecuentemente cuerpos de personas ejecutadas, quizás por la cercanía con un campo de concentración en Dresde o quizás porque Max Clara era jefe del departamento de anatomía. Aproximadamente en este campo se ejecutaron 1 300 personas. 

Otro motivo por el cual Max Clara y varios médicos fueron beneficiados con el uso de cuerpos de personas ejecutadas fue porque él solicitó al Ministro de Educación del estado de Sajonia modificar la ley para permitir el estudio morfológico de los cuerpos de prisioneros ejecutados. En marzo de 1936 fue favorecido por la aprobación de una nueva ley, sin embargo, esta práctica se llevaba a cabo desde 1924, como se mencionó anteriormente. El número de personas ejecutadas se incrementó notablemente. De una a cuatro personas por año antes de 1933, a más de cien personas por año después de 1933 y más de cuatro mil ejecuciones en 1943. Este número no incluye ejecuciones militares, asesinatos por la Gestapo ni muertes en los campos de concentración.

Debido a todos los eventos que ocurrieron entre 1937 y 1945, los cuales están estrechamente relacionados con el descubrimiento de varias estructuras anatómicas y el redescubrimiento de la “célula de Clara”, los editores en jefe de las principales revistas sobre sistema respiratorio tales como American College of Chest Physicians, American Thoracic Society y la European Respiratory Society, decidieron reunirse en mayo de 2012. El principal punto de esta reunión fue cambiar el epónimo de “célula de Clara” y “proteína secretora de la célula de Clara” por célula Club y Proteína Secretora de la Célula Club, respectivamente. Dicho cambio no altera la abreviación en el nombre tanto de la célula como de la proteína, CC y CCSP, por sus siglas en inglés. Este cambio entró en vigor el 1° de enero de 2013 y tuvo una vigencia de dos años para poder cambiar el nombre paulatinamente. Actualmente a las “células de Clara” también se les conoce como células no ciliadas o células bronquiolares exocrinas.

Durante sesenta años se utilizó el epónimo “célula de Clara”, lo que para algunos significa enaltecer, honrar y glorificar las acciones llevadas a cabo por los médicos alemanes del tercer Reich. Sin duda, los avances médicos y científicos fueron significativos en el campo de la anatomía, la histología y la biología celular del cuerpo humano, pero el costo, tantas atrocidades, fue el más caro que puede ser pagado.

     
Referencias bibliográficas

Brenner, E. 2016. “Max Clara and Innsbruck: Origin of a German National and National Socialist career”, en 11th Congreso anual de la Sociedad Anatómica, Göttingen.
     Clara, M. 1937. “Zur histobiologie des bronchialepithels”, en Z mikrosk anat Forsch, vol. 41, pp. 321–347.
     Czech, H. y E. Brenner. 2019. “Nazi victims on the dissection table: The anatomical institute in Innsbruck”, en Annals of Anatomy, vol. 226, pp. 84-95.
     Donado-Moré, A. F., J. P. Camargo-Mendoza, P. G. Franco-Maz y L. F. Malaver-Caicedo. 2013. “La célula de Clara: La biología celular y molecular con implicaciones fisiopatológicas. Una revisión de la literatura”, en Neumología y Cirugía de Tórax, vol. 72, núm. 4, pp. 306-322.
     Gea, J., M. Orozco-Levi y R. Aguiló. 2013. “Wegeners disease and Clara cells: Eponyms and dignity in respiratory medicine”, en Archivos de bronconeumología, vol. 49, núm. 3, pp.126-127.
     Hildebrandt, S. 2013. “Research Bodies of the Executed in German anatomy. An accepted method that changed during the third Reich”, en Study of anatomical Journal from 1924-1951 Clinical Anatomy, vol. 26, pp. 304–326.
     Policard, A., A. Collet y L. Giltaire-Ralyte. 1955. “Observations microélectroniques sur l’infrastructure des cellules bronchiolaires”, en Les Bronches, vol. 5, pp. 187-196.
     Shiller, E. 2004. Free radicals and inhalation pathology.  Springer.Winkelmann, A. y T. Noack. 2010. “The Clara cell: a ‘Third Reich eponym’”, en European Respiratory Journal, vol. 36, pp. 722–727.
     Woywodt, A., S. Lefrak y A. Matteson. 2010. “Tainted eponyms in medicine: the “Clara” cell joins the list”, en European Respiratory Journal, vol. 36, pp. 706-708.

     

     
Carlos Iván Falcón Rodríguez
Departamento de Biología Celular y Tisular,
Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia,
Facultad de Medicina y Facultad de Ciencias,
Universidad Nacional Autónoma de México.
     

     
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