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El parque Virunga, hogar de los gorilas de montaña
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Sabastiâo Salgado
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El parque nacional Virunga, en la República Democrática de Congo, el parque nacional del Gorila Mgahinga y el Bosque Impenetrable de Bwindi, en Uganda, forman, junto al parque nacional de los Volcanes, en Ruanda, un complejo comúnmente conocido como el parque Virunga, hogar de los únicos gorilas de montaña del mundo, los Gorilla gorilla beringei. Fue el primer parque nacional de África, creado en 1925 con el nombre de parque nacional Albert y con una superficie inicial de 809 000 hectáreas.
La región es célebre por sus numerosas montañas volcánicas. Los ocho volcanes del parque Virunga, con edades que oscilan entre 100 000 y 500 000 años y altitudes de hasta 4 500 metros, se erigen en barrera que cruza el brazo occidental del gran Valle del Rift. Dos de ellos permanecen todavía activos, ambos en la República Democrática del Congo. A principios de 2002, el Nyiragongo destruyó buena parte de la ciudad de Goma, a orillas del lago Kivi, y el Nyamulagira entró en erupción en mayo de 2004.
El gorila de la montaña es una de las mayores atracciones del parque. De la variedad más singular de las tres existentes, sólo quedan alrededor de 358 ejemplares en la zona de los volcanes. Similar cifra habita en el Bosque Impenetrable de Bwindi, lo que suma una población total de 700 individuos. El gorila es un simio de descomunal tamaño —los machos adultos pesan hasta 250 kilogramos—, pero de temperamento pacífico. Las familias formadas por jóvenes machos, hembras y sus crías siguen la pauta del macho dominante, que se caracteriza por su espalda plateada, tonalidad que adquieren al alcanzar la edad adulta. Los jóvenes gorilas de espalda plateada a menudo abandonan el grupo y llevan una vida solitaria hasta que consiguen atraer a hembras y formar su propia familia. Las hembras, por su parte, se trasladan a veces de un grupo a otro, aunque evitan la endogamia. Los gorilas son vegetarianos, y su dieta consiste en tallos de bambú, apio salvaje, cardos, ortigas, galio, vernonia y raíces. La fauna es todavía abundante en el parque, aunque ha ido reduciéndose sustancialmente durante la última década a causa de la presión de la cada vez mayor presencia humana en la zona ugandesa, superior incluso en Ruanda, con una densidad de más de 300 habitantes por kilómetro cuadrado. Además, una gran cantidad de refugiados ruandeses, de 1.5 a 2 millones, se ha ido desplazando al área congoleña del parque, antes Zaire, a raíz de los violentos enfrentamientos de 1994. Con todo, todavía pueden apreciarse muchas especies de la región. |
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Sabastiâo Salgado
Fotógrafo brasileño.
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Nota
El proyecto Génesis fue creado por Sabastiâo Salgado en 2004 y el fotógrafo estima culminarlo en 2011. Su objetivo es no sólo presentar la megadiversidad de la Tierra, sino invitar a la reflexión. Nacido de la preocupación de Sebastião Salgado por los diversos maltratos a los que está siendo sometida la naturaleza, éste muestra una serie de fragmentos del mundo que permanece aún inexplorado, intacto y virgen.
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como citar este artículo → Salgado, Sebastiao. (2007). El parque Virunga, hogar de los gorilas de las montañas. Ciencias 85, enero-marzo, 62-63. [En línea]
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| bibliofilia | |||
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Agua, medio ambiente y sociedad
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Fernando Tudela
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Agua, medio ambiente y sociedad
Hacia la gestión integral de los recursos hídricos en México. Julia Carabias y Rosalva Landa con la colaboración de Jaime Collado y Polioptro Martínez
unam, El Colegio de México, Fundación Gonzalo Río Arronte. México, D.F., 2005, p.221. |
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En el umbral del siglo xxi, México enfrenta la posibilidad de una crisis del agua que comprometería el futuro inmediato de su proceso de desarrollo. En función de esta crisis potencial, el gobierno de la República ha declarado que el agua es asunto de seguridad nacional.
Los esquemas de utilización del agua que han prevalecido durante décadas han determinado desajustes y conflictos crecientes: escasez, agotamiento de acuíferos, sequías, inundaciones, deslaves, erosión hídrica, azolvamiento, salinización, hundimientos diferenciales, contaminación de suelos y cuerpos de agua, degradación de hábitats acuáticos, entre otros procesos que amenazan la saludad humana y la de los ecosistemas y comprometen la continuidad de la mayor parte de los procesos productivos.
El problema del agua en México presenta múltiples dimensiones. Aunque su análisis desborda el reconocimiento de la creciente escasez del recurso y de los procesos de contaminación que lo afectan, los indicadores de cantidad y calidad del agua permiten calibrar el alcance de la crisis. En función con los indicadores disponibles, referidos en la presente publicación, la crisis del agua no es en México una amenaza futura sino un proceso que ya se hace sentir y que podría alcanzar niveles críticos en el primer cuarto de este siglo. Si el manejo del agua no experimenta un cambio radical en nuestro país, en 25 años México verá frenado su desarrollo por falta del recurso en varias ciudades, insuficiencia agroproductiva, colapso de varios ecosistemas y agravamiento de los problemas de salud pública. Detener a tiempo esta crisis implica una carrera contra reloj, con costos elevados pero muy inferiores en todo caso a aquellos en los que se incurriría por inacción. Algunas estimaciones fijan en 735 000 millones de pesos el monto de las inversiones necesarias para atajar la crisis del agua en los próximos 25 años. El alcance del desafío al que se enfrenta nuestro país podría apreciarse mejor si se considera que la economía mexicana se quintuplicaría en las próximas tres décadas, si creciera a una tasa de poco más de 6% anual. En el mismo lapso, la población ascendería a cerca de 130 millones de habitantes, nivel ya muy cercano al de su prevista estabilización. En función de esta realidad demográfica, el país tendrá que acomodar unos 30 millones de personas adicionales a la magnitud de su población actual, en un territorio que es árido o semiárido en dos tercios de su extensión.
La crisis del agua se interpone en la transición de nuestro país hacia el desarrollo sustentable. Solucionarla requiere mucho más que un esfuerzo tecnológico o de inversión. Por otra parte, la dimensión del problema rebasa con mucho la capacidad gubernamental. Se requiere de una progresiva implantación de una cultura de utilización racional del agua que permee a la población en su conjunto y sustituya a la actual cultura de desperdicio, la no valoración y el no pago. En este marco se necesitará adoptar nuevos enfoques y paradigmas, nuevas política públicas, y una nueva institucionalidad. Nuestro país no ha asimilado todavía a cabalidad algunos cambios de enfoque que en relación con el tema del agua ha temido lugar en el ámbito internacional. En efecto, en el último cuarto de siglo la percepción de los problemas relacionados con el agua ha experimentado un cambio profundo, aunque todavía incipiente. La escasez de agua de calidad aceptable empieza a subsumirse en una problemática mucho más amplia, centrada en las necesidades de gestión integral de un recurso esencial para los sistemas de soporte de la vida en el planeta. El Programa Agua, Medio Ambiente y Sociedad (pamas), que ha contado con el eficaz apoyo de la Fundación Gonzalo Río Arronte y de las instituciones académicas involucradas, representa un esfuerzo colectivo que ha logrado durante tres años conjuntar las ideas, visiones y experiencias de numerosos expertos y tomadores de decisiones sobre los temas críticos relacionados con el agua y su gestión. En esta publicación, Julia Carabias y Rosalva Landa, con la colaboración de Polioptro Martínez y Jaime Collado, presentan los principales resultados de este esfuerzo, tan valioso como oportuno. Tras realizar un diagnóstico de la situación nacional en la primera sección, los autores sintetizan las discusiones en el seno del pamas y analizan en la segunda sección los principales temas críticos relacionados con la conservación de los ecosistemas naturales, sus servicios ambientales y su relación con el ciclo hidrológico; la conservación del agua subterránea y su uso en la agricultura; los problemas de la calidad del agua y de los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento; los efectos de las presas, la vulnerabilidad y los riesgos hidrometeorológicos. El conjunto de orientaciones que se derivan de este análisis se sintetiza en la tercera sesión, en la que se sugieren los cambios y ajustes que requieren las instituciones, programas, mecanismos de participación, instrumentos de regulación y económicos, así como la generación y sistematización de la información, el conocimiento y su difusión. En definitiva, el desafío consiste en pasar de una política hidráulica a una política hídrica, que haga énfasis en la conservación del ciclo hidrológico y en el manejo y la gestión integral del agua para lograr la mejoría de las condiciones de vida de la población presente y futura. |
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(Fragmento de la presentación).
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como citar este artículo → Tudela, Fernando. (2007). Agua, medio ambiente y sociedad. Ciencias 85, enero-marzo, 78-79. [En línea]
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