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Suria Gisela Vásquez Morales, Lázaro R. Sánchez Velásquez y
María del Rosario Pineda López
     
               
               
La familia Magnoliaceae se divide en dos subfamilias,
Magnolioideae y Liriodendroidae cada una con un género, Liriodendron y Magnolia, y un total de 304 especies de árboles y arbustos deciduos y perennes, distribuidos en regiones templadas y tropicales, principalmente en ecosistemas tropicales y subtropicales y, en menor proporción, en ecosistemas templados de Asia, Oceanía y América.
 
A la familia Magnoliaceae se le define como fósil viviente debido a que existe desde hace 120 millones de años con cambios evolutivos mínimos en sus estructuras morfológicas; es una de las familias vivas más antiguas con presencia de flores.
 
En México, algunas especies del género Magnolia prosperan favorablemente en el bosque mesófilo de montaña y son un caso representativo e indicativo de conservación de este ecosistema debido a que son especies de estados sucesionales avanzados. El bosque mesófilo de montaña es un ecosistema ampliamente rico en flores, con 6 790 especies de plantas, de las cuales más de 60% están en categoría de riesgo. Este ecosistema presenta una distribución de tipo archipiélago con interacción de flora holártica y neotropical, desde 600 a 3 200 metros de altitud, lo cual lo hace ampliamente diverso y único. Se estima que en México estos bosques nubosos ocupan de 0.5 a 1% del territorio y se reducen alarmantemente debido a la deforestación, además de que se espera que sea de los ecosistemas mayormente impactados por los efectos del cambio climático global.
 
Los estudios ecológicos muestran que las especies de Magnolia necesitan a los escarabajos como vector para su polinización. Esta planta le ofrece a dicho insecto alimento por medio de sus anteras, polen, pétalos y sépalos, además de un refugio caliente (termogénesis floral) para sus procesos reproductivos y sobrevivencia. Se ha demostrado la interacción de M. ovata con Cyclocephala literata, de M. schiedeana con C. jalapensis Casey y Stenagria sp, de M. sprengeri con Epuraeae spp y de M. tamaulipana con C. caelestis y Myrmecocephalus sp.
 
Está comprobado que las semillas de Magnolia presentan dormancia de tipo exógena y endógena debido a los aceites e inhibidores de la sarcotesta y testa lignificada, con efectos negativos es su germinación in situ, por ello se ha determinado una serie de tratamientos pregerminativos que permiten mejorar su propagación, como es la escarificación mecánica, la imbibición en agua y fitohormonas, y la estratificación a bajas temperaturas.
 
Además se ha observado una amplia remoción de semillas por medio de aves y ardillas en la copa de los árboles, hormigas y roedores en el suelo del bosque, así como la presencia de un banco de semillas persistentes de M. schiedeana, M. stellata y M. vovidesii. Por lo anterior, las magnolias presentan bajos porcentajes de germinación y establecimiento in situ, además por ser especies de estados sucesionales avanzados necesitan un dosel arbóreo para su establecimiento, ya que presenta tolerancia a la sombra.
 
A nivel mundial, la familia Magnoliaceae se compone de 207 especies con algún riesgo de extinción, como consta en la Lista Roja de Magnoliaceae; específicamente, para el género Magnolia se han catalogado 37 especies en peligro de extinción crítico, 84 en peligro de extinción, 26 como vulnerables, 12 casi amenazadas y 46 en menor preocupación.
 
Sin embargo la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (iucn por sus siglas en inglés) enlista únicamente 153 especies de Magnolia amenazadas, de las cuales 22 se categorizan en peligro de extinción crítico, 55 en peligro de extinción, 22 como vulnerables, 11 como casi amenazadas y 43 en menor preocupación. En ambos listados las principales amenazas son la tala y extracción de su madera, cambio de uso de suelo para agricultura, pastoreo y asentamientos humanos, extracción in situ para venta como ornamental, así como los efectos negativos del cambio climático en sus poblaciones.
 
En México se encuentran distribuidas 30 especies de Magnolia, de las cuales 29 son endémicas. En la lista roja de Magnoliaceae se incluyen seis especies de Magnolia en peligro crítico de extinción, 13 en peligro de extinción, cuatro como vulnerables, seis con datos deficientes y una casi amenazada.
 
La nom059semarnat de 2010 consideró sólo una especie en peligro de extinción (M. dealbata) y tres amenazadas (M. iltisiana, M. mexicana y M. schiedeana), y la destrucción de su hábitat como la causa principal.
 
Magnolia schiedeana se distribuye exclusivamente en los bosques mesófilos de montaña de la porción central de la vertiente del Golfo de México, en los relictos cercanos a las zonas urbanas. Su densidad poblacional no sobrepasa 15 individuos por ha1 debido a que tales bosques sufren de disturbios como la tala selectiva y la mortalidad de árboles, el crecimiento de las poblaciones urbanas, la lotificación de predios, la contaminación con desechos inorgánicos, la extracción de agua por empresas purificadoras y de suelo para venta en mercados locales, la fragmentación por caminos y pastizales con ganado vacuno y la invasión de especies exóticas como el helecho Pteridium aquilinum, entre otros.
 
La lista roja de Magnoliaceae y la iucn la categorizan como vulnerable con alto riesgo de extinción, y se prevé que los efectos del cambio climático global disminuirán en 2% su distribución potencial así como su rango de altitud. Tales efectos negativos podrían exacerbarse debido a la deforestación, la disminución de la precipitación y la captación de bancos de nubes en el bosque mesófilo de montaña del centro del estado de Veracruz.
 
Es necesario, por lo tanto, plantear una propuesta de conservación enfocada a las necesidades ecológicas de M. schiedeana, teniendo como objetivo la supervivencia de la especie en remanentes del bosque mesófilo de montaña en dicho estado.
 
Una propuesta de conservación
 
Con base en sus requerimientos ecológicos, la conservación de M. schiedeana implica seis fases: 1) cosecha de germoplasma, ya que en la actualidad la población más grande de M. schiedeana se encuentra en La Martinica, Banderilla, Veracruz, donde hay más de 350 individuos, de los cuales 44 producen semillas. Un estudio demográfico realizado de 2010 a 2013 muestra que la cosecha de semillas se debe realizar únicamente en individuos adultos (70 en esa zona). Considerando que las semillas contribuyen en un 15% a la tasa de crecimiento poblacional (aumento o disminución del número de individuos de una población) y ésta es en promedio de 1.497 ± 0.4305, se sugiere cosechar, de manera conservadora, 50% de la semilla producida cada año, lo que significa una tasa de crecimiento poblacional promedio de 1.38.
 
Magnolia schiedeana presenta enormes fluctuaciones anuales en su producción de polifolículos, lo que significa que tiene años semilleros y años con baja productividad. En La Martinica la producción promedio anual es de 126 polifolículos, por lo que se recomienda cosechar entre junio y agosto aquellos que ya están maduros, esto directamente del árbol con un cortador de mango telescópico.
 
2) Germinación de semillas. El proceso de germinación en Magnolia se desarrolla como en toda planta dicotiledónea; comienza con la emergencia de la radícula en dirección hacia la profundidad del suelo, después se alarga el hipocótilo levantando los cotiledones, llevándose consigo las carcasas de la testa, y la plúmula. M. schiedeana tiene una germinación epígea, es decir, en la superficie.
 
Debido a que las semillas de M. schiedeana presentan dormancia, lo cual retrasa la germinación y el crecimiento de la plántula, es necesario aplicar tratamientos pregerminativos para obtener un mayor número de plántulas; los más eficientes son la escarificación mecánica de la semilla sin dejar restos de sarcotesta, enseguida se colocan en una capa de arena de río húmeda, se incuban a una temperatura de 4 a 10 ºC durante trece días y posteriormente se empapan con agua durante 48 horas; o bien las semillas se escarifican mecánicamente y se estratifican en agua a 30 ºC hasta enfriarse y se remojan en agua durante 48 horas.
 
3) Cuidados en vivero. En los proyectos de restauración y conservación el papel del vivero es muy importante para una buena producción de plantas; en especies leñosas es recomendable un riego constante y un sustrato adecuado para evitar la pérdida de humedad. Las semillas de M. schiedeana se siembran en tierra de bosque en charolas de germinación o bandejas de plástico con un riego constante o tres veces por semana. Cuando las plántulas alcanzan más de 10 cm de altura se deben trasplantar a bolsas negras de vivero con tierra de bosque y con la misma frecuencia de riego; los cuidados en vivero deben ser de seis a nueve meses aproximadamente, es decir, hasta que éstas logren 30 cm de altura, que es cuando son adecuadas para su trasplante al bosque. Es necesario eliminar la maleza para que no haya competencia por nutrimentos y se recomienda trasplantar las plántulas durante la época de lluvias para aumentar su supervivencia.
 
4) Sitios de reintroducción. Con el fin de conservar y recuperar la biodiversidad del estado, el gobierno de Veracruz ha designado diversas áreas naturales protegidas tales como parques ecológicos, áreas verdes reservadas para la recreación y educación ecológica, zonas de protección ecológica, áreas de conservación ecológica, reserva ecológica, área natural protegida y zona sujeta a conservación ecológica y de valor escénico, cuya la función principal es mantener y conservar los ecosistemas que los constituyen. Existen áreas naturales protegidas, tanto federales como estatales, donde M. schiedeana puede establecerse y sobrevivir, y se amortiguan los efectos del cambio climático global. En esta propuesta nos enfocamos a la zona capital del estado de Veracruz, donde seleccionamos seis áreas: Cerro de la Galaxia, Cerro de Macuiltépetl, El Tejar Garnica, Francisco Javier Clavijero, Cerro de las Culebras y La Martinica (tabla 1).
 
5) Reforestación. Las especies de estados sucesionales avanzados, como M. schiedeana, necesitan para su establecimiento un bosque maduro o un dosel de especies arbóreas debido a su tolerancia a la sombra y por sus requerimientos altos de humedad; con las 2 000 plántulas esperadas por cada 100 polifolículos, se recomienda reforestar utilizando un mínimo de 300 plántulas en aproximadamente 1 000 m2.
 
En cada área se propone seleccionar tres sitios de 330 m2 donde se reforestará con 100 plántulas cada uno, las cuales deben sembrarse a una distancia de 2 m2 entre sí, siguiendo un sistema triangular o tres bolillo para evitar la competencia entre ellas al inicio de su crecimiento. Asimismo, es necesario llevar un seguimiento de su desarrollo y mantener las plantaciones con un cuidado permanente. En Cerro de la Galaxia, Cerro de Macuiltépetl y Cerro de las Culebras se delimitarán zonas estratégicas con las siguientes especificaciones: zonas bajo el dosel lejos de la actividad humana y caminos, y áreas sin malezas o con un aclareo recurrente. En El Tejar Garnica, Francisco Javier Clavijero y La Martinca se recomienda enfocar la reforestación en las laderas de los arroyos y manantiales presentes debido a que M. schiedeana tiene un mayor crecimiento y productividad reproductiva en dichas zonas.
 
6) Bioprospección. Está demostrado que los proyectos de bioprospección pueden enfocarse al manejo sustentable de los recursos naturales y la conservación de las especies. Diversas especies de Magnolia presentan infinidad de compuestos químicos o metabolitos secundarios, de los cuales los más apreciados son los alcaloides, los flavonoides, los terpenoides, los lignanos y neolignanos por su uso en las industrias farmacéutica, biotecnológica, alimentaria, de biorremediación y agronómica, entre otras. Se ha demostrado que M. schiedeana tiene potencial para producir un mosquicida y bactericida de fitopatógenos; por ello es conveniente aislar sus compuestos químicos y seguir con estudios sobre su aplicación en insectos plaga y bacterias. Las estructuras morfológicas con el mayor potencial son sus semillas y su flor como bactericida.
 
En las áreas propuestas para reintroducir M. schiedeana recomendamos destinar una zona exclusiva de extracción de estructuras vegetativas para estudios químicos sin afectar la dinámica de sus poblaciones. La única área que tiene presencia de M. schiedeana e individuos adultos es La Martinica, por lo tanto para esta etapa se propone seleccionar cinco individuos adultos, vigorosos y de alta productividad de polifoliculos con el fin de extraer material biológico. En aquellas donde M. schiedeana no tiene presencia y la reintroducción se efectuará desde plántulas es necesario esperar aproximadamente de 5 a 8 años para obtener floración y fructificación.
 
Una especie bandera
 
Aquellas especies que se distinguen por su valor biológico, ecológico, cultural o antrópico, y que despiertan el interés de la opinión pública por el papel que desempeñan en los ecosistemas, se les denomina bandera o flagship, y resultan apropiadas para dar a conocer los problemas de conservación mediante campañas de concientización. Dichas especies se utilizan para definir distintos atributos espaciales y de composición que deben estar presentes en el ecosistema, así como sus requerimientos adecuados de manejo.
 
Se propone por tanto que M. schiedeana sea considerada como una especie bandera del bosque mesófilo de montaña de la región central de Veracruz, ya que cumple con suficientes atributos: 1) es una especie endémica del bosque mesófilo de montaña de la porción central de la vertiente del Golfo de México; 2) está categorizada en el libro rojo de la familia Magnoliaceae como vulnerable con alto riesgo de extinción; 3) es una especie indicadora del estatus de conservación del bosque mesófilo de montaña debido a que es de estados sucesionales avanzados; 4) presenta polinización especializada con el escarabajo endémico del bosque mesófilo de montaña Cyclocephala jalapensis (Coleoptera, Scarabaeidae); 5) es una especie con potencial mosquicida, fungicida, bactericida, antiviral, entre otros, y con un potencial farmacológico inexplorado; y 6) es un árbol perenne con posibilidades de uso ornamental en parques y jardines, con flores de olor agradable, delicadas y hermosas.
 
Conclusiones
 
Para asegurar la conservación de M. schiedeana se recomienda lo siguiente: 1) una cosecha de semillas controladas de acuerdo con los estudios demográficos; 2) la aplicación de tratamientos pregerminativos; 3) la propagación en vivero; 4) reintroducirlas en áreas naturales protegidas; 5) reforestación; y 6) continuar con estudios de bioprospección. Finalmente, se propone como especie bandera de los remanentes del bosque mesófilo de montaña en el estado de Veracruz.
 
Las magnolias de México están en grave riesgo de extinguirse, tanto por los efectos del cambio climático como por la pérdida del hábitat en el que se desarrollan. Buscar la conservación de esta especie en peligro de desaparecer del planeta debe de ser una preocupación y ocupación para todos aquellos que tienen en sus manos la oportunidad de salvarla.
 
     
Agradecimientos

A conacyt por proporcionar al primer autor una beca para estudios de doctorado con No. 229667. Así como al Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada (inbioteca) de la Universidad Veracruzana por su apoyo en la realización de varios estudios enfocados en magnolias.
 
     
Referencias Bibliográficas
 
Rivers, Malin, et al. 2016. “The red list of Magnoliaceae revised and extended”, en Fauna & Flora International, Cambridge, UK.
Sánchez-Velásquez, Lázaro Rafael, et al. 2016. “Ecology and Conservation of Endangered Species: The Case of Magnolias”, en Endangered Species: Threats, Conservation and Future Research, Quinn, M. (ed.). Nova Sciences Publishers, Inc. Pp 63-84.
Vásquez-Morales, Suria Gisela and Lázaro Rafael Sán-chez-Velásquez. 2011. “Seed ecology and pre-germinative treatments in Magnolia schiedeana Schlecht, an endangered species from México”, en Journal of Food, Agriculture & Environment, vol. 9, núm. 1, pp. 604-608.
Vásquez-Morales, Suria Gisela, et al. 2014. “Effect of climate change on the distribution of Magnolia schiedeana: a threatened species”, en Botanical Sciences, vol. 92, núm. 4, pp. 575-585.
Vásquez-Morales, Suria Gisela, et al. 2015. “Bioprospecting of botanical insecticides: The case of ethanol extracts of Magnolia schiedeana Schltl, applied to a tephritid, fruit fly Anastrepha ludens Loew”, en Journal of Entomology and Zoology Studies, vol. 3, núm. 1, pp. 01-05.
Villaseñor, José Luis. 2010. El bosque húmedo de mon-taña en México y sus plantas vasculares: catálogo florístico-taxonómico. conabio/unam, México.
     

     
Suria Gisela Vásquez Morales
Departamento de Conservación de la Biodiversidad,
El Colegio de la Frontera Sur.

Investigadora-posdoctoral en El Colegio de la Frontera Sur. Obtuvo su doctorado en la Universidad Veracruzana. Se ha enfocado en estudios ecológicos de poblaciones de plantas, dinámica poblacional, ecología de semillas, cambio climático y bioprospección. Esta interesada en la búsqueda de alternativas para la conservación y manejo de especies en peligro de extinción.

Lázaro Rafael Sánchez Velásquez
Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada,
Universidad Veracruzana.

Investigador fundador del Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada de la Universidad Veracruzana. Obtuvo su doctorado en la UNAM. Se ha enfocado en estudios de ecología en restauración y manejo de ecosistemas forestales, así como la conservación de la biodiversidad. Le interesa el manejo sustentable de bosques y generar modelos aplicados en el manejo y la restauración forestal y plantaciones comerciales.


María del Rosario Pineda López
Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada,
Universidad Veracruzana.

Investigadora del Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada de la Universidad Veracruzana. Obtuvo su doctorado en la Universidad de Santiago de Compostela, España. Se ha enfocado en estudios de ecología y manejo de recursos forestales, cambio climático y estimación de almacenes de carbono. Se ha destacando por su trabajo en promover la conservación de bosques a través de la formación del Comité de mujeres unidas para la conservación de sus bosques del Ejido El Conejo del PNCP.
     

     
 
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