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¿Darwin para niños?
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Darwin and Evolution for kids. His life and Ideas. With 21 activities.
Kristan Lawson.
Chicago Rewiew Press.
Baltimore, 2003.

 
                     
Podemos considerar que el libro que ahora comento
forma parte de lo que Maura C. Flannery llamó, en tono algo peyorativo, la “Industria Darwin” o la “Factoría Darwin”, haciendo referencia a la enorme y creciente cantidad de publicaciones existentes sobre la vida, obra y milagros (me atrevería a decir) de Charles Darwin. Ahora bien, entre los dieciocho títulos que Flannery cita en su artículo ninguno está específicamente dirigido al lector más joven. Así pues, la obra de Lawson, objeto de mi reseña, podría contribuir a llenar este vacío en la literatura sobre el pensamiento evolucionista.
 
Darwin and Evolution for Kids es un libro profusamente ilustrado con láminas y fotografías tanto antiguas como actuales. Arranca con una nota de advertencia para los lectores ávidos por conocer más sobre evolución y que no quieran perder su tiempo leyendo sobre la historia vital de Darwin: de ser así, pueden encontrar una sencilla explicación de la teoría de Darwin en el sexto capítulo. Antes de seguir, me apresuro a señalar que, como lo aclaró Ernst Mayr en su libro What Evolution Is, “la teoría de Darwin” no existe en cuanto a una única teoría científica.
 
En realidad, las ideas de Darwin sobre la evolución se estructuran en torno a un conjunto de diferentes teorías interrelacionadas, que pueden entenderse mejor si se las explica de modo separado. Éstas son: 1) el cambio de los seres vivos a lo largo del tiempo, lo que usualmente se denomina evolución y que técnicamente se corresponde con la evolución anagenética, que no produce aumento en el número de especies dentro de un linaje determinado; 2) la descendencia de todos los seres vivos de un ancestro común remoto, que se manifiesta en el conocido patrón con forma de árbol, de arbusto o de coral que se ramifica; 3) la gradualidad con la que tiene lugar el cambio evolutivo a lo largo del tiempo, es decir, la ausencia de discontinuidades y saltos en el proceso evolutivo; 4) la multiplicación de especies, o sea, el origen de la diversidad biológica o especiación, y que se corresponde con la evolución cladogenética, que sí produce aumento en el número de especies de un linaje; y 5) la selección natural, el principal “motor” de la evolución y el único conocido capaz de generar las maravillosas adaptaciones de los seres vivos a su medio ambiente biótico y abiótico.
 
Asimismo en el libro se muestra una línea de tiempo que permite situar cronológicamente varios pasajes importantes en el desarrollo histórico del pensamiento evolutivo. Desde el año 1654, cuando el arzobispo James Ussher, siguiendo las genealogías del Antiguo Testamento, se atrevió a calcular la antigüedad del mundo y concluyó que el acto sobrenatural de creación por dios tuvo lugar, ni más ni menos, el anochecer previo al domingo 23 de octubre del año 4004 a. C.; hasta llegar a 1953, cuando se publicó el artículo de James D. Watson y Francis Crick en la prestigiosa revista científica Nature, que describió por vez primera la estructura doble helicoidal de la molécula de adn.
 
Los primeros cinco capítulos son de lectura amena, sobre la vida y la obra de Darwin; en el 6 se explica “la idea que cambió el mundo”. En 7 y 8 se expone lo que le ocurrió a Darwin y al mundo tras la publicación de El origen de las especies en 1859.
 
El libro cierra con un bloque final que incluye un glosario con el significado de algunos términos técnicos (como los conceptos de adaptación o selección sexual), más una colección de recursos didácticos, siete direcciones en la red, una lista de referencias bibliográficas y un índice.
 
Además, intercaladas aquí y allá en el texto hay instrucciones para realizar ventiún actividades sencillas —y divertidas, según la contraportada del libro— que los jóvenes lectores pueden completar para comprender mejor algunos puntos del texto. Éstas van desde elaborar una especie de análisis taxonómico de diferentes seres hasta un juego que se basa en el “Juicio del Mono”, el famoso Monkey Trial de 1925 en el que se juzgó al profesor de instituto John Scopes por haber enseñado la teoría de la evolución de Darwin en sus clases de ciencia, en contra de las leyes de la época en el estado de Tennessee.
 
El libro incluye también varias actividades propias de un geólogo o de un naturalista de campo, como Darwin; se simula la formación de los fósiles (usando arcilla o plastilina y moldes sencillos), la deposición de estratos geológicos (con harina, café y azúcar, entre otros ingredientes); las actividades llevan a estudiar cómo las plantas carnívoras atrapan a sus presas con “atrapamoscas” y las consumen, como las de la familia Droseraceae, entre otros ejemplos.
 
Encuentro que el libro es difícilmente legible por los niños de nueve años a los que se supone que va dirigido. De hecho, los temas tratados y la profundidad con la que se exponen me recuerdan a otros libros sobre la vida y la obra de Darwin que he leído recientemente como Darwin y la evolución de Paul Strathern o Charles Darwin: the Concise Story of an Extraordinary Man de Tim Berra, que no están destinados al público más joven. En favor a la verdad, sólo las actividades del libro de Lawson están dirigidas específicamente a los niños. Así pues, aunque creo que el libro no cumple su objetivo de acercar la figura y la obra de Darwin a los niños, sí puede ser leído sin problema por un lector adulto interesado en el tema, incluso sin haber tenido ningún contacto previo con la figura de este gran pensador: quizás el más importante en la historia de la ciencia, con el permiso de Newton.
 
     
Referencias bibliográficas

Berra, Tim M. 2008. Charles Darwin. The Concise Story of an Extraordinary Man. The Johns Hopkins University Press, Baltimore.
Flannery, Maura C. 2006. “The Darwin Industry”, en The American Biology Teacher, vol. 68, núm. 3, pp. 163-166.
Mayr, Ernst. 2000. “Darwin’s influence on modern thought”, en Scientific American, núm. julio, pp. 78-83.
_____. 2001. What Evolution Is. Phoenix, Londres.
Strathern, Paul. 2001. Darwin y la evolución. Siglo XXI, Madrid.
     
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José Antonio González Oreja
Departamento de Ciencias Biológicas,
Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.
     
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cómo citar este artículo 
 
González Oreja, José Antonio. 2016. ¿Darwin para niños? Ciencias, núm. 120-121, abril-septiembre, pp. 154-155. [En línea].
     

 

 

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